La fiscal que investiga el crimen del niño Facundo Ferreyra, denunciado como un caso de gatillo fácil frente a la versión oficial de un enfrentamiento armado por parte de las autoridades de la provincia de Tucumán analiza la posibilidad de apuntar a un “exceso policial” en el caso, una vez que reciba los resultados de ciertas pericias complementarias, entre las que se destaca que la víctima fue ejecutada de un balazo en la cabeza, que fuera disparado a corta distancia, casi a quemarropa.
Por otra parte, un chico que fue presentado como testigo presencial de lo ocurrido en la zona del Bajo de la ciudad de San Miguel de Tucumán con un grupo de adolescentes que salía en moto luego de presenciar las “picadas callejeras”, no aportó demasiados datos al expediente a cargo de la fiscal Adriana Giannoni, ya que hizo referencia al episodio en el que él y sus amigos fueron interceptados por efectivos policiales, pero señalando que luego tomaron por una calle paralela al lugar donde se produjo el asesinato de Facundo Ferreyra, de 12 años, en la madrugada del pasado jueves 8.
En tanto, el abogado Emilio Guagnini, en representación de los familiares del nene, reclamaron “el acceso a los detalles de la investigación y solicitaron a la Fiscalía actuaciones de interés para esta parte”. De acuerdo a lo consignado por el portal del diario La Gaceta de Tucumán, el letrado manifestó que “todavía no nos permiten ver el expediente, ni conocer todas las medidas que ha adoptado la Fiscalía.
Hemos solicitado también algunas medidas, pero no sabemos que resolución se tomará la fiscal. Tampoco tenemos mayores detalles de lo que declaró el testigo”.