Héctor Enrique y una charla a fondo con POPULAR en donde dijo que siente "la presencia de Diego". Además, le dio un consejo a Scaloni, liquidó a Macri y más.

Eran las cinco y media de la mañana en un día cualquiera de 1978. Él, un jovencito de 16 años oriundo de Burzaco, estaba muerto de frío esperando el colectivo para ir a trabajar once horas en una tornillería. No estudiaba y había dejado de jugar en las Inferiores de Lanús para ayudar económicamente a su familia. Pero, tras varios meses, decidió para la alegría de sus padres dejar el trabajo y volver a apostar de lleno a su sueño: ser futbolista profesional.

Y logró más de lo que en su cabeza soñaba: ser gloria de River y de la Selección Argentina, tras ganar la única Intercontinental del Millonario y el segundo y último Mundial de su país.

Además, disfrutó de ser compañero y luego amigo de Diego Maradona y junto a él, dirigir a Lionel Messi. Es la historia de superación del Negro Héctor Enrique, ese chico para el que tomar mate era un postre. Hoy, habiendo pasado hace rato esas dificultades y consagrado como figura del fútbol argentino, habla de todo con POPULAR.

_Si hubiera tenido descanso después del Mundial, hubiera jugado hasta los 40_.mp4

-¿Te acostumbraste al enorme cariño que recibís hace años por ser campeón del mundo?

-Cada vez estoy más sorprendido con el cariño y el amor que nos tienen a los campeones del mundo del 86 y cada vez es más grande. Más allá de que nosotros no tuvimos la suerte de ganar mucho dinero, que éramos un equipo humilde, sí éramos millonarios en la entrega, el orgullo y respeto a la camiseta.

-En esa época en el fútbol no se manejaban números tan altos como ahora, sino hoy serías millonario...

-¡Trimillonario! Pero no importa, lo que viví me gustó. Cuando comencé en Lanús, yo pensaba que ponerse la celeste y blanca en un partido amistoso ya era un éxito. Y no sólo me la puse y la defendí con el corazón, sino que ni más ni menos que en un Mundial y encima lo ganamos.

-Y en ese mismo 1986, después del Mundial, dejaste todo por River, cuando te infiltraste en la rodilla para jugar la Copa...

-Sí, porque no tuve descanso. Si yo lo hubiera tenido, 10 ó 15 días, hoy estaría perfecto y no tengo dudas de que en vez de jugar hasta los 32 años, lo hubiera hecho hasta los 40.

-¿Y te arrepentís?

-No, no. Lo volvería hacer, pero por ahí con un poco más de cuidado. Pasa que jugábamos cosas muy importantes. River había tenido siempre muy buenos equipos, pero no se le daba la Copa Libertadores y era una linda oportunidad. Quería jugar todos los partidos y terminé jugando todos los partidos.

_En mis comienzos en River, la gente no me aceptaba_..mp4

-Terminaste tocando el cielo con las manos, fueron campeones...

-Totalmente. Recibo mucho cariño y respeto de la gente de River, aunque en mis comienzos en 1983 no me aceptaban. Pero tenían razón los hinchas porque yo era un desastre y no jugaba bien el equipo. Por eso, estoy totalmente agradecido a Adolfo Pedernera, quien me dio la posibilidad de jugar, la confianza que necesita todo jugador y me cambió de posición: River me compró de 9 y terminé jugando de mediocampista por la derecha.

Un día le dije "Gracias Don Adolfo, lo que yo necesito es el respaldo que usted me está dando". "Quédese tranquilo que usted es un muy buen jugador y mientras yo sea el técnico, usted va a ser 8 de River", me respondió. Y Don Adolfo fue el que armó el equipo que después ganó todo de la mano de (Héctor) Veira: además de ponerme de 8, se inclinó por el Tolo Gallego por sobre (Mostaza) Merlo, a Roque Alfaro, quien era un 10 tradicional, lo pasó a jugar por la izquierda, estaba el Beto (Alonso) y (Enzo) Francescoli, quien para otros técnicos era 8 y él lo puso de delantero. Gracias a mis viejos y a Don Adolfo, pasé ser muy criticado en el 83 a tres años después ganar cosas muy importantes, a nivel club y también Selección.

-Hoy en día un jugador se da cuenta fácilmente si la hinchada de su club no lo banca por las redes sociales. ¿Vos cómo te diste cuenta?

-Y... un día un tipo, que no se dio cuenta que estaba al lado mío, me empezó a putear. O sea, algunos iban a putearme a mí. Obviamente que no me gustaba para nada, he tenido algunos quilombitos, pero nunca bajé los brazos. Y es un consejo que le doy siempre a los pibes: si no jugás, entrená y cuidate igual, porque cuando te toque, tenés que estar bien.

A mí me pasó que Pedernera confió en mí, no le fallé y después Carlos Bilardo me convocó ese mismo año 83 a la Selección. Yo era un desastre en River y para la gente Bilardo era un desastre, que no sabía nada, que no entendía nada. Por eso, cuando me convocó yo pensaba, tiene razón la gente, no sabe nada, si me convocó a mí (risas).

-¿Te llegaste a putear o pelear con algún hincha?

-No, no, tan loco no soy, ja, ja. No me gustaba lo que me decían, pero nunca dije nada porque confiaba en mis condiciones. Sí se me acercó un hincha después de un partido de Rosario Central. "No estás jugando bien, pero lo dejás todo adentro de la cancha", me dijo. Y era así. Vos podés jugar bien o mal, pero lo que no se negocia es la entrega y defender la camiseta con el corazón. Y lo hacía, sólo me faltaba soltarme más.

-Bilardo creyó antes que vos mismo...

-Sí, exactamente. Es como decís. Es más, una vez en Tolouse, me reveló: "River me ganó de mano, porque yo lo quise llevar a Estudiantes". Y también me dijo: "Usted vino acá a aprender, a ver cómo comemos, cómo entrenamos, lo que es el vestuario de la Selección y lo que significa ponerse esta camiseta".

Su abrazo con Bilardo tras ser campeones del mundo.mp4

-¿Cómo lo describirías a Bilardo?

-Una gran persona, totalmente responsable, era como el papá del equipo de la Selección, si hasta nos retaba. Y como técnico, sin dudas uno de los mejores que tuve en mi vida. Era de carácter fuerte, hacía que no te la creas. En el Mundial 86 íbamos mejorando y nunca vino a palmearnos la espalda. Él siempre decía: "Dale que podemos más". Tal es así que cuando nosotros le hacemos el segundo gol a Alemania en la final, Bilardo venía a nosotros y con Diego pensamos que nos venia a abrazar. "Qué abrazar, no, vayan a correr", nos dijo (risas).

Fue un maestro total. Y esto no lo dije muchas veces: cuando ya éramos campeones del mundo, después del partido me tocó el control antidoping, y cuando termino voy para el vestuario y Bilardo me estaba esperando en la puerta. Nos abrazamos y yo le dije: "Carlos, te agradezco de corazón porque esto que estoy viviendo sin lugar a dudas es gracias a usted". Ya que acá era muy criticado por haberme convocado, no sólo por periodistas, sino también por colegas míos. A él no le importó nada. Habrá dicho "Enrique me puede servir" y creo que no le fallé.

-¿Qué te respondió el Narigón en ese abrazo?

-Bilardo es como yo, muy tímido. Se emocionó, al igual que yo, pero fueron muy pocas sus palabras: "Gracias Negro, gracias Negro". Más de eso no te decía. Pero con su mirada y su abrazo, yo me sentía doblemente campeón del mundo.

-Hace poco participaste de Masterchef Celebrity 2, ¿ahora qué haces de tu vida?

-Me gustaría estar cerca de los chicos de los barrios para que hagan deporte y no estén tanto tiempo en la esquina. No importa si no son jugadores, pero que se diviertan, recomendarles que estudien.

Si vuelvo a nacer, quisiera tener los mismos viejos, hermanos, amigos, por ahí chupar menos frío de noche, y estudiar. Es un consejo que le daría a los chicos; no haber estudiado es algo de lo que me arrepiento.

-¿Qué precariedades pasaste en tu infancia?

-Mirá, la calefacción nuestra era un calentador y cuando poníamos la pava para tomar unos mates, que eso era el postre, se acababa la calefacción (risas). También, era imposible dormir cuando hacía calor, era un horno.

Otra cosa que siempre me acuerdo es escuchar a mis padres decir: "Le tenemos que pagar al carnicero, al panadero...". Porque pedíamos fiado. Y cuando lo escuché, que tenía unos 15 ó 16 años, dejé el fútbol (jugaba en las Inferiores de Lanús) y me fui a trabajar once horas a una tornerilla: entraba a las seis de la mañana y salía a las cinco de la tarde. Mi papá estaba muy preocupado y triste, pero respetó mi decisión.

Me acuerdo que salía como a las 5 de la mañana y me decía: "Qué lindo es ser jugador de fútbol, seguro los de la Selección (del 78) están calentitos, bien tapaditos y yo tengo que ir a trabajar". Y estuve laburando entre ocho meses y un año hasta que decidí volver al fútbol. "Pero claro, andá a jugar al fútbol, que sos buen jugador, vos vas a andar bien. Si total tu mamá y tu papá van a trabajar siempre. Quédate tranquilo. Donde comen tres, comen cuatro y donde comen cuatro, comen cinco. Vos dedicate de lleno al fútbol que vas a triunfar", me dijo mi viejo.

Su fe a River para la vuelta con Vélez.mp4

-Yendo a la actualidad: River perdió 1 a 0 con Vélez y pudo ser por más diferencia en la ida de los octavos de final de la Libertadores. ¿Creés que podrán revertir la serie?

-No tengo dudas. Primero, tenemos un técnico con una capacidad enorme, que lo quieren en todo el mundo, un cuerpo técnico a la altura de lo que es River, lo han demostrado estos años. Y le sobran jugadores para superar a Vélez. No va a ser fácil igual. Según cómo estén en defensa y sobre todo en la mitad de la cancha, pero jugando rápido y acelerando, no tengo dudas de que River va a pasar.

-¿Qué tiene que mejorar River entonces con respecto al primer duelo?

-Por ahí tomar más las marcas, ser más solidos en defensa y la línea de mitad de cancha es fundamental: ahí es donde se genera el fútbol y donde está el equilibrio. Mirá la Selección, ¿qué mejoró? La mitad de la cancha. Después, tenemos un arquero impresionante, una defensa sólida, pero lo que hace ganar partidos son todos, pero sobre todo lo que generan en mitad de cancha. Y River tiene un equipazo, con muy buenos jugadores, con mucho despliegue físico, llegan a posición de gol y tienen gol. Lo mismo pasa en el equipo de Scaloni y en mis equipos en River y la Selección.

-Para algunos con la llegada de Riquelme a la vicepresidencia de Boca y las eliminaciones nacionales a River, se cortó la paternidad de la Era Gallardo sobre el Xeneize. ¿Lo ves así?

-Siempre es lindo ganarle a Boca, es un partido sumamente especial, único, no hay otro igual. Yo tuve la suerte de jugar ese superclásico y feliz de la vida. A mí me encanta que (Juan) Riquelme esté trabajando, porque le da mucho al fútbol argentino. Y jugando era un fenómeno. Cada vez que le toca hablar, hay que escucharlo porque dice cosas importantes.

-Es un buen declarador Román...

-Sí, tiene la magia para declarar que tenía cuando jugaba y dibujaba. Es un tipo tranquilo y preparado. Así como cuando jugaba al fútbol.

Yo veo muy candidata a la Selección para el Mundial.mp4

-¿River sigue siendo el mejor equipo de Argentina?

-Sí, olvídate, River es el mejor. Es un equipo que intenta jugar y llegar a posición de gol. Muchas veces corre riesgos pero es lógico, porque siempre va para adelante. Cualquiera puede romper con gambeta, se proyectan muy bien los laterales y a veces quedas por ahí mano a mano, como el partido pasado.

-¿La Era Gallardo es la mejor de la historia de River?

-Es exitosa sin lugar a dudas. Yo quiero sacarme foto con todos los jugadores, abrazar a Gallardo, pedirles autógrafos, pero el tiempo que nosotros estuvimos, también fue muy pero muy bueno. Había un buen equipo, cinco jugadores que ganaron un Mundial y también ganamos cosas importantes. Cualquiera de nosotros podía jugar en la Selección, como ahora ellos. A mí me gusta Enzo Fernández, a quien le sobra condiciones para jugar el próximo Mundial. Pongo a los dos ciclos a la misma altura. Creo que ahora se lograron cosas importantes porque el presidente no se mete en el campo de juego y el técnico en la oficina del presidente.

-Le tenías fe a Scaloni cuando asumió a la Selección. ¿Y a Gallardo cuando llegó a River?

-Sí, porque es un tipo inteligente y sobre todo callado. Gallardo era callado dentro de la cancha pero siempre la rompía. Riquelme, Messi, lo mismo. Y Gallardo hace jugar el fútbol que yo jugaba.

-¿Te gustaría ver a Gallardo dirigiendo la Selección en el futuro? ¿Tendría que estarlo?

-Sí, le sobran condiciones.

-¿Argentina es candidata para ganar el Mundial?

-Sí, sí. Yo la veo muy candidata porque tiene un técnico de mucha capacidad, a la altura de lo que es la Selección, que eligió jugadores muy buenos en todas las líneas. Tenemos un arquero que da mucha seguridad, una defensa sumamente sólida, con marcadores de punta que se proyectan muy bien, un mediocampo con mucho despliegue físico, cualquiera puede gambetear, llegar al gol y meter una bocha que lastima, un Messi que cada vez que la agarra nos ilusiona a todos, y con un delantero definido. Ojalá Dios quiera que se nos pueda dar la tercera Copa del Mundo.

Su consejo a Scaloni_ entrenar la línea de tres.mp4

-¿Ves cosas parecidas entre esta Selección y la de ustedes en el 86?

-Sí. Bueno, el arquero da mucha seguridad y eso le da tranquilidad al jugador. Cualquier pelota que para otro arquero es difícil, él la hace fácil. Lo diferente es que nosotros jugábamos con tres centrales en el fondo y el resto mediocampistas, salvo (Jorge) Valdano, que era el único delantero.

-¿Y cómo verías ese esquema en la Selección? ¿Se lo aconsejarías a Scaloni?

-Sí, es algo que yo siempre digo y hablo. Que se tiene que trabajar y mucho la línea de tres porque en cualquier momento te puede servir. Yo creo que Argentina lo puede hacer tranquilamente. Por ejemplo, podés sacar a los marcadores de punta y poner a (Ángel) Di María y otro volante por adentro acompañando más a Messi.

-¿Qué ventajas te da?

-Yo prefiero sacar laterales y no mediocampistas o meter un delantero más o a Messi arriba más suelto. Fortalecés la mitad de la cancha. Es algo que yo había hablado con Diego en el entretiempo con Alemania en el Mundial 2010 (Argentina perdía 1 a 0 en el duelo que terminaría cayendo por 4 a 0 y siendo eliminada).

"Nosotros tenemos que armar línea de tres. Sacar a Otamendi, dejar solo a Demichelis, Burdisso y Heinze. Y meter a Jonás Gutiérrez, para tapar la salida de Lahm que nos complicaba. Después, Di María por adentro, porque tiene velocidad para volver y para adelante es habilidoso y llega a posición de gol, y tiene gol. Cómo vos vas perdiendo 1 a 0 no podés sacar a un delantero, más vale sacar un defensor y fortalecer la mitad de la cancha, soltar a Messi y para que acompañe, en ese momento, a Tevez y a Higuaín". Pero no me hizo caso. Yo digo que se tiene que trabajar la línea de tres, Dios quiera que no, pero si se da que comenzás perdiendo...

_Enzo no tiene que perder la esperanza de jugar el Mundial_.mp4

-¿Hay algún jugador que no esté en la Selección que merece ir al Mundial? Muchos piden a Rossi y Enzo Fernández.

-A mí me gusta mucho Enzo Fernández, tiene despliegue físico, buen manejo de pelota, tiene gol, es corajudo, como decía mi papá. No le tiemblan las piernas. Juega en la Primera de River, que no es fácil. No tiene que perder la esperanza, porque yo jugué en River y fui el último convocado. Por ahí le puede pasar lo mismo. No tengo dudas de que el técnico lo tiene bien visto y por ahí tiene la suerte de ahí. Quiero aclarar que yo no tengo nada que ver con Enzo, no lo conozco, me encantaría conocerlo, tener una charlita con él y sacarme una foto.

-¿Te hubiese gustado jugar una final de Libertadores ante Boca?

-Nosotros jugamos contra Boca al principio y lo dejamos afuera. Pero lamentablemente no se dio en esa instancia; me hubiese gustado vivir esa experiencia. Yo miré el partido en el quincho con amigos y envidié a los jugadores.

-El día que Gallardo decida irse, vos que conocés el paladar del hincha de River, ¿quién debe venir?

-No, no tengo ni idea. Me mataste (risas). Lo que pasa es que por mi cabeza pienso: ¿Dónde va a estar mejor que en River? Si acá lo aman. El otro día estuve en el club y se me escapó: "Que lindo es ser Gallardo". No se me cruza ninguno porque tengo la fe y esperanza de que siga por muchos años más.

_Yo siento la presencia de Diego_.mp4

-¿Cómo fue jugar con Diego Maradona y cómo llevas su ausencia?

-Jugar con Diego Armando Maradona es como que estés comiendo con tu familia y de repente baje Jesús a comer con vos. Y después, yo a Diego no lo extraño para nada, porque estoy todo el tiempo con él. Yo estoy en mi quincho y siento su presencia. Siempre. Y no lo digo para quedar bien, si no es lo que siento. Es la verdad. Yo siento que Diego está conmigo. Miro su foto, hablo con él y me río.

Él sabía el sentimiento que tenía para él. Es más, una vez mi mujer me mandó al frente, le dijo: "Diego, vos sabes que el Negro cada vez que ve una nota tuya o algo de vos, va, se encierra en su cuarto y llora". Es de cuando jugaba en Argentinos Juniors, que era mi ídolo y después pasó a ser mi gran amigo cuando nos conocimos por la Selección, en Noruega. Me acuerdo que no sabía qué hacer en ese momento. "¿Le doy un beso, un abrazo, salgo corriendo? ¿Cómo saludo a este tipo?", me preguntaba. Y bueno, vino Diego y me dio un abrazo como si nos conociéramos de toda la vida. Yo creo que allí nació nuestro amor.

-Te paso de un genio a otro genio. ¿Cómo lo ves a Messi para este Mundial?

-Ojalá Dios quiera que se le dé a Messi en este campeonato del mundo. Se lo merece más que nadie. Es sin dudas un monstruo del fútbol. Sería muy lindo verlo dar la vuelta olímpica con el tercer Mundial. Y si no se da, Messi no le debe nada a nadie. Siempre dejó todo por la Selección.

Su mensaje a la política, con palazo a Macri.mp4

-Por último, te saco un poco del fútbol: cada día hay más pobreza en el país. ¿Por qué crees que Argentina anda de una crisis en otra? Tu opinión como ciudadano.

-Tuvimos cuatro años de macrismo que sin dudas hizo un desastre en el país; yo no puedo creer que se postule, ni tampoco que haya gente que lo quiera votar. Venimos del macrismo, de la pandemia y las cosas no están bien, pero no tengo dudas de que vamos a salir adelante.

Ojalá Dios quiera que sea así y que de una buena vez por todas dejemos de mirarnos de reojo o por arriba de los hombros, desconfiando de todo. Hay políticos muy buenos y otros que no sirven para nada. A esos políticos buenos hay que apoyarlos, pero no se tienen que olvidar de mirar a los chicos y tener más respeto a los jubilados. Que uno no pase por un lugar donde haya tres, cuatro cuadras de cola con personas mayores. Eso no tiene que pasar más por Argentina.

Después, los políticos se tienen que dejar de pelear, sólo tienen que pensar en hacerle bien a los argentinos y al país. Éste es el mejor país de todos, no tengo dudas. Hay muchos que se quieren ir, que dicen "me quiero ir de acá, porque no se puede vivir". No hay problema, ándate, pero no ofendas a los argentinos y a nuestra bandera que vale oro.

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