Pablo Garnier, uno de los pilares de Quilmes, habló de las virtudes del equipo que conduce Caruso y aseguró que pueden bajar a River en el Monumental. “Estamos mentalizados para eso”, le contó a DIARIO POPULAR.
Pablo Garnier, el corazón del team de Caruso Lombardi, no puede creer el momento que viene con Quilmes en el torneo de la B Nacional, pero para dejar en claro que el cartelito de candidato no es producto de las casualidades, enumera las virtudes que ve del equipo: “Llegamos a esto por el grupo, el trabajo, la unión y porque dejamos todo”, señaló el volante que cumplió 100 partidos con la casaca cervecera, y le pide al “barba” que el 101 sea con un gol: “Dios quiera que meta un gol con River”, tiró Droopy, entusiasmadísimo. Pero no come vidrio. Sabe que “el partido va a ser jodido” por el poderío de River, pero también sabe que este Quilmes está preparado para todo: “Se le puede ganar, tenemos buen equipo”. Y asegura que, el viernes -todavía no está confirmado el día- en el Monumental, la entrega va a ser clave: “Hay que meter más que nunca”. Nacido en San Salvador de Jujuy el 26 de febrero de 1981, Garnier ya tiene 100 partidos con la camiseta de Quilmes sobre el lomo y por lo que demostró en este centenar de cotejos, se ha convertido en un referente del Cervecero. Llegó a mediados del 2003 y estuvo en la campaña de los 60 puntos con Alfaro. Regresó a principios del 2010 para el segundo semestre en la B Nacional, y fue una pieza clave en el ascenso con Ghiso. Y hoy es un pilar de este Quilmes de Caruso que insinúa con lograr grandes cosas. Por eso es una voz autorizada para hablar de este presente bárbaro que vive el plantel. “Es un momento muy lindo. Y llegamos a esto por el grupo, el trabajo, hay mucha unión y se deja todo. El semestre pasado estuvimos bien, pero no cómo ahora. Tenemos que seguir como hasta ahora, no hay quedarse”, comentó. Garnier no se fascina con las goleadas. “Estamos siendo un equipo, eso es lo más importante. Estamos goleando, es verdad. Pero a nosotros no nos interesa la diferencia de gol, con tal que ganemos. Sí nos viene muy bien en lo anímico”. Y con tantas goleadas, el ánimo está elevadísimo por el sur, por eso después del 7 a 1 con Independiente Rivadavia, los futbolistas se rompieron las gargantas cantando “señores dejo todo, me voy a ver Quilmes, porque los jugadores me van a demostrar...”. Sabe que River no es moco de pavo. “Va a ser muy jodido, porque es la cancha de River. Pero se le puede ganar a River, y estamos mentalizamos para eso. Nosotros tenemos un buen equipo. Hay que dejar la vida y meter más que nunca”. El volante es consciente de la potencia ofensiva de Quilmes, pero también de la del Millo. “River es difícil. No hay que ser boludo, porque si vamos solo a atacar, de contragolpe quizás nos gane. Hay que estar atentos”.
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