Los anegamientos del 2 y 3 de abril de 2013 dejaron, al menos, 89 muertos, decenas de miles de damnificados y millonarios daños materiales. Sin justicia, los vecinos reclaman un sistema de alerta temprana

Hace seis años, miles de vecinos de La Plata no pudieron dormir producto de una lluvia incesante que, durante horas, provocó anegamientos en todos los puntos de la ciudad y desnudó carencias en infraestructura y gestión.

El saldo fue fatal: 89 muertos –oficiales-, decenas de miles de damnificados y evacuados y daños materiales a escala millonaria. Según un informe del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de La Plata (UNLP), producto de las lluvias torrenciales entre la tarde del 2 y la madrugada del 3 de abril se acumularon 392 milímetros tuvieron consecuencias dramáticas por la negligencia humana.

Hoy, seis años después, vecinos e integrantes de las asambleas de los barrios que nuclean a quienes perdieron todo en esos momentos, incluyendo a familiares de las personas fallecidas, continúan reclamando justicia y la puesta en marcha de obras que mitiguen otra posible catástrofe.

INUNDACIONES-LA-PLATA.jpg

Más allá de esto, el 22 de febrero último quedó demostrado que La Plata sigue siendo una ciudad inundable y quedó en evidencia, una vez más, el incumplimiento de los plazos de las obras de infraestructura prometidas y la falta de obras complementarias en muchos de los barrios. Todavía falta un plan de contingencia y un sistema de alerta temprana, históricos pedidos de los vecinos platenses.

Para quienes lo vivieron, esta no es una fecha fácil. El recuerdo, inevitablemente doloroso, trae a la memoria a familiares y amigos que ya no están. “El 2 de abril del 2013 fue una pesadilla para todos los que estuvimos en la ciudad porque nos tuvimos que enfrentar a algo que no sabíamos que estaba sucediendo, obviamente no hubo ni alerta ni ningún tipo de aviso previo”, comenzó su relato con POPULAR Patricia Yamuni, vecina platense que supo formar parte de la Asamblea de Parque San Martín y Parque Castelli.

Es una herida abierta para todos. Esa noche estaba en mi casa con mis hijos y el agua empezó a entrar, por lo que decidimos irnos a lo de una vecina que vivía en un piso más elevado. En la esquina se juntaba el agua y las olas eran enormes, tuvimos mucho miedo, nunca vi ni volví a ver algo así”, recordó y agregó: “Algunas horas después volvimos a mi casa y todo era un desastre, era imposible entrar. Escuchamos los gritos desgarradores de la gente pidiendo auxilio y ayuda".

ADEMÁS:

Cómo funcionarán los servicios públicos por el feriado del 2 de abril

Puerta a puerta: todo lo que tenés que saber sobre los nuevos cambios en el sistema

“Esta ciudad es inundable y eso no se dice, no se reconoce. En los últimos tres años nos inundamos varias veces con la única diferencia que no hubo ningún muerto. El pasado 22 de febrero fue la última vez y dos semanas antes la Gobernadora inauguró obras que no están terminadas. Ese día dijo: ‘A partir de hoy todos los platenses pueden dormir tranquilos’, pero yo le digo que lo mejor que puede hacer es callarse, porque desde ese 2 de abril ningún platense duerme tranquilo, porque tenemos miedo, porque llueve y nos inundamos y porque nada cambió”, remarcó, de manera contundente, Yamuni.

El pasado 6 de marzo, en un juicio abreviado -y por demás polémico- que duró menos de seis horas, Sergio Lezana, ex director de Defensa Civil municipal y el único acusado por esta causa, recibió una ridícula condena: una multa por $12.500 (algo así como $140 por cada muerto oficial) y la inhabilitación para ejercer cargos públicos por un año.

Inundacion (3).JPG
Sergio Lezana, ex director de Defensa Civil municipal, fue el único condenado
Sergio Lezana, ex director de Defensa Civil municipal, fue el único condenado

“Hubiese sido mejor que no hicieran nada. Ese juicio fue una pantalla para decir que hacían algo, pero fue todo una mentira”, dijo Yamuni y se refirió a la falta de planes de contingencia y de alerta temprana: “Seis años después seguimos sin saber qué hacer cuando llueve, no hay un plan, no hay un sistema de alerta que realmente funcione”, concluyó Yamuni.

“El 22 de febrero terminé a la vuelta de donde encontraron a mi papá muerto”

Gabriel Colautti, integrante de la Asociación de Familiares y Víctimas de la Inundación (Afavi), perdió a su papá de 80 años hace exactamente seis años. Aquel día, Jorge Pío Colautti se autoevacuó de su casa, ubicada en 36 y 28. Una correntada lo arrastró varias cuadras y, al otro día, lo encontraron sin vida en 23 entre 34 y 35.

El 22 de febrero, una intensa lluvia azotó La Plata. Ese mismo día, Gabriel no pudo llegar a su casa por la cantidad de anegamientos. “No podía entrar al barrio por ninguna parte. Terminé en 23, 33 y 34, a la vuelta de donde encontraron a mi papá muerto” dice a POPULAR, con una mezcla de resignación y enojo.

Colautti, al igual que otros familiares de víctimas, asegura que la ciudad aún carece de un verdadero plan integral de emergencia contra la posibilidad de una nueva catástrofe hídrica y que, pese a todo, se sigue inundando de la misma manera y en los mismos lugares.

“El municipio no mantiene los corredores en condiciones, entonces termina siendo una trampa mortal. Un plan de contingencia implica señalizar la ciudad, como ocurre en Santiago de Chile donde hay indicaciones sobre qué hacer en casos de tsunamis. No es sólo saber un plan de autoevacuación, porque hay gente, como los discapacitados, que no pueden evacuarse”, explicó y agregó: “no lo resolvió la gestión anterior ni tampoco lo resuelve esta. Estamos al mismo nivel de vulnerabilidad que hace seis años”.

“Vidal, diciendo que ahora podemos dormir tranquilos, miente. Lo dijo Alejandro Arlía, ex Ministro de Obras y Servicios Públicos de la Provincia de Buenos Aires: las obras no van a solucionar las inundaciones, solo hacen que el agua corra más rápido. ¿Y esto es bueno?”, se preguntó Colautti. La respuesta es clara: no. Las obras pueden hacer que el agua drene más rápido, pero la gente no falleció por el nivel del agua, sino porque fue arrastrada, o sea por la intensidad y la velocidad.

“Cada vez que llueve es la misma desesperación. En La Plata todos nos inundamos, porque si no fuiste vos, fue un familiar, un primo, un amigo. Todos somos inundados y cuando nos quemamos con leche, vemos una vaca y lloramos”, retrató.

Desde aquel 2 de abril las asambleas de vecinos damnificados y miles de frentistas luchan día a día, exigen memoria, verdad y justicia, y un juicio oral y público a los verdaderos responsables.

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: 58849696 - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - internet@dpopular.com.ar

Edición Nro. 15739

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados