En primer lugar vamos a hacer a referencia a los cuidados relacionados con la piel, un detalle que muchas veces pasa inadvertido o al que le prestamos poca atención. Sin embargo, el daño que puede causar una exposición irresponsable a los efectos de los rayos solares pueden alcanzar grados muy delicados que incluyen el cáncer de piel.
En ese sentido, hay muchos que prefieren una conducta vampiresca, entendiendo no sin razón que la mejor manera de cuidar la piel y mantenerla joven es evitar su exposición al sol. Pero claro, la gran mayoría de los veraneantes aman el sol y disfrutan del look que ofrece un bronceado intenso o, simplemente, del placer que representa el tenderse un rato sobre la arena y disfrutar de la calidez del astro rey.
Pero, en ese caso, existen precauciones que se pueden tomar para no privarse de esa costumbre que tanto nos gusta. En primer lugar, grandes y chicos deben estar atentos a los horarios indicados para evitar la mayor agresividad del sol; el mediodía es, históricamente, la franja prohibida. Y para estar seguros, la manera más práctica de darnos cuenta es advertir nuestra propia sombra: cuando parados bajo el sol la misma no alcance un metro de longitud, entonces estaremos en peligro. Una vez que respetemos esta regla, habrá que analizar el tipo de protección solar que elegiremos para el resto de los horarios de sol.
En el mercado hay una gran variedad de productos de diversa calidad y que miden el poder de su filtrado de los rayos solares en "factores". Así, un protector de factor 5 apenas filtrará la agresividad de los rayos, mientras que el factor 80 (recomendado para bebés) hace la piel prácticamente impermeable para el sol.
Cada uno debe elegir el grado de protección que usará de acuerdo a la sensibilidad de su piel pero, en cualquier caso, se recomienda usar siempre algún producto. Y los que más cuidado deben tener, son aquellos que no han tenido la chance de exponerse al sol durante los días previos y que llegan a las vacaciones con la piel muy blanca.
También se recomienda estar atentos a las indicaciones de los propios guardavidas que, en cada playa, saben dónde se ha formado una canaleta que pudiera generar una correntada traicionera.
En los últimos tiempos, las tormentas eléctricas han ganado protagonismo, incluso con episodios trágicos como los de la temporada pasada. Por eso, en todos los balnearios de la costa argentina se ha confeccionado una nueva bandera de advertencia para los días tormentosos: es negra con un rayo blanco que la cruza y los guardavidas la izan junto con la roja ("prohibición de baño") para que los veraneantes, además de abandonar el mar, se alejen de los sectores con arena húmeda
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