Asegura que la genética incidió en su acercamiento a la panadería familiar, donde despliega la actividad que lo apasiona y con la que obtuvo logros internacionales que busca repetir ahora al frente de un equipo de virtuosos.
Con la misma concentración con que Gerardo Martino ensayará desde la próxima semana movimientos tácticos y jugadas de pelota parada con sus jugadores en el predio de Ezeiza, Sergio González, que ejerce el mismo rol que el 'Tata' pero en la selección nacional de Panaderos, enfoca su atención en los tiempos, peso y formato de los productos que sus dirigidos pondrán en juego, en un torneo internacional de la especialidad que empezará disputarse el viernes.

Es que al igual que la selección nacional de fútbol, la de panaderos, de la que González es el DT, también participará de una competencia regional, pero en el marco de las eliminatorias de la Copa Louis Lesaffre, que da una plaza para el mundial de 2016.

Sergio, de 40 años, ya participó como capitán de tres torneos integrando otras selecciones, con logros valiosos como el Latinoamericano de 2008 y el haber llegado a la final mundial en París ese mismo año. En lo individual, logró el quinto puesto en esa competencia.

Ligado a la profesión casi por la genética porque su abuelo materno era panadero, a poco de haber nacido su padre abrió una fábrica de facturas que nueve años después dio lugar a la panadería que su familia hoy tiene en Villa Lugano.

"De chiquito estaba detrás del mostrador de la panadería, un día empecé a amasar y de ese modo la actividad se me hizo pasión", afirmó Sergio a HISTORIAS DE VIDA en un alto del entrenamiento con el equipo nacional panaderil.

Aunque reconoce que el de panadero es un trabajo esclavo, González asegura que "todo tiene su secreto y una vez que se está adentro la actividad te atrapa". Claro, el concepto tiene que ver con que otra de sus pasiones son los fierros, razón por la cual sus estudios lo llevaron a convertirse en técnico en motores y a ser, aun en la actualidad, un entusiasta competidor amateur de competencias en cuatriciclos. "Obviamente - precisó- mis dos pasiones no son compatibles".

Pero la que lo lleva a liderar el seleccionado de panaderos, es la que prevalece. "Más de la mitad de mi vida la dediqué a ser panadero", destacó.

Francia, decime qué se siente

La especialidad de Sergio con la que sacó chapa en mundiales anteriores es la de baguette tradicional y panes del mundo, lo que lo obliga saber hacer distinto tipos de productos panaderiles como, por ejemplo, el pan de muertos, que se consume en México el Día de Difuntos, o el kartofervrot, el pan de papa alemán,

Con vistas a la competencia que comenzará el próximo viernes, el técnico del seleccionado de panaderos argentino está atento a los entrenamientos de sus dirigidos, que por estos días se extiende de 8 a 22 en la misma sede donde tendrá lugar la competencia, en Banking Center, en Palermo.

"Hay que estar atento a los tiempos de realización, la forma que se le da al producto, la medida exacta sin que sobre masa y por su puesto la calidad y el sabor de las baguettes, brioches o donuts", explicó.

Confiado en las posibilidades del equipo nacional, Sergio arma la estrategia que le permita llegar al torneo ecuménico de panaderos en Francia del año próximo. Lo suyo no es pensar si conviene jugar con tres en el fondo o intentar con el 4-4-2, porque sabe que sus jugadas preparadas son los panes de yerba mate, Malbec y chocolate, dulce de leche y el de morrón con panceta, novedosos productos argentos que le permiten amasar el sueño de campeón mundial