Franca Ferraresi, una chica de 17 años que gana espacio en los escenarios con el color de su voz, recorre entre zambas y chacareras los caminos de la música telúrica sin perder su esencia y frescura adolescente.
En las canciones de Mercedes Sosa que el abuelo Ramón le cantaba al pie de la cuna para facilitarse el camino al sueño a su nieta Franca, reside la clave -obviamente la de sol- que llevó a esa nena hoy de 17 años a abrir sus sentidos a la expresión musical.
La sangre santiagueña heredada de su madre Nancy, marcó también a Franca Ferraresi a abrazar desde chiquita el folklore que le pone ritmo de los latidos de su corazón.
Mientras se prepara para una presentación que hará en la Trastienda el primer fin de semana de octubre, la adolescente destacada por Soledad Pastorutti y Ramona Galarza contó a HISTORIAS DE VIDA la satisfacción que le proporciona el contacto con el público para transmitir su sentir artístico.
"Estoy en el límite de dos cosas que quiero hacer: cantar y estudiar, puntualmente el profesorado de Letras en la UBA", manifestó.
Franca, que vive en el barrio La Unión, en Ezeiza, estudia en el Instituto Manuel Belgrano donde no todos saben de lo lejos que ha llegado con su vocación que una empleada doméstica de la casa asegura haber descubierto cuando la chiquita tenía apenas 8 años.
"La secundaria me ha dado muchos amigos", afirmó, y aunque lo niegue entre risas inundadas de picardía, también algún que otro pretendiente todavía no declarado.
Castings y peñas
A pesar de los pocos años de carrera que lleva, Franca ha reunido un sinfín de anécdotas singulares derivadas de su pasión por cantar, que empezó a despuntar junto a su mamá en las fiestas familiares. Un pariente que trabajaba en Canal 7 le propuso ir a un casting del ciclo "Ecos de mi Tierra", conducido por la Sole, donde después de una primera experiencia en que no todo salió bien, en la revancha logró coronar su participación en el programa.
"Galopera", el clásico que inmortalizó a Ramona Galarza, fue un punto alto en su actuación al extremo que el entonces manager de Soledad, Norberto Baccon, aseguró que la nena, por esos días de 12 años, "tenía más voz que cuerpo".
Aunque no la cautivan los ensayos, Franca se fue perfeccionando cada vez más para que peñas del Gran Buenos Aires y festivales en las provincias fueran conociendo sus atributos artísticos.
Pero no siempre fue fácil: a un festival en la localidad bonaerense de Pipinas llegó con tres temas preparados y uno más por si había un pedido de otra más. Cuando le faltaban minutos para actuar, con sus guitarristas se dio cuenta que uno de los temas elegidos, "Del Chúcaro", ya lo habían cantado otros dos folkloristas durante la velada.
Nerviosa, salió al escenario y lo cantó igual, pero se quedó con una cerrada ovación que gravitó para que la invitaran a las tres ediciones posteriores del festival.
En otro orden, sin que signifique una ruptura con el folklore, Franca se define como fans de Los Beatles y es por eso que le encanta cantar "Imagine", de John Lennon, en inglés.
Y como toda adolescente tiene preocupaciones propias de la edad. porque la desvela que justo el fin de semana que actuará en la Trastienda, estará en pleno viaje de egresados en Bariloche. "Es una oportunidad única pero el viaje también es una sola vez en la vida" dijo mirando a su padre que entendió el metamensaje. Es más, Alberto ya está sacando las cuentas de tiempo y distancia para ir a buscar a la nena al Sur y traerla de vuelta para una nueva presentación que, palpita, será consagratoria.