Es músico, poeta, dibujante y pintor; escribe novelas históricas, hace cantar a los próceres, ejecuta una guitarra de diez cuerdas como nadie en el medio folklórico y cuenta que el Che entonaba sus temas
Ramón Ayala es la síntesis de la vitalidad creativa que expresa a través del dibujo, el color, la poesía, la historia, la canción popular y por sobre todo la acción plasmada en un mundo amplio y singular en el que la selva misionera se erige como epicentro. No por nada un documental sobre su vida estrenado en el BAFICI captó la atención del público que si no lo conocía, aprendió a valorarlo como un personaje singular que desmiente a cada minuto de su existencia la fecha apuntada en el encabezado de su partida de nacimiento.

Empeñado en culminar los detalles finales de un centro cultural que abrirá en su casa del barrio de Montserrat para enseñar lenguas originarias y darle cabida a su arte y el de otros, Ramón también apura por estos días el CD "Cantando con los próceres", en el que pondrá letra y música al pensamiento de hombres como San Martín, Belgrano, Mariano Moreno, Bernardo de Monteagudo y Artigas. Es que hay una constante: Ramón mira siempre para adelante pero apoyado en un rico pasado repleto de aventuras.

"Soy un tipo distinto, rayano con la historia y la aventura" confesó a HISTORIAS DE VIDA a modo de autodefinición quien se reconoce como creador de un ritmo, el gualambao, único en Latinoamérica que "sintetiza -aclaró- la música profunda de la región" en la cual nació.

Para Ramón, "no hay destino más hermoso para un árbol que convertirse en guitarra" y avala su parecer con canciones que tienen por destinataria circunstancial a la fotógrafa que registra la entrevista, bajo la atenta mirada de María Teresa, la esposa del prolífico artista, convertida, dice a modo de piropo cibernético su marido, "en el disco rígido de mi vida".

El día que descubrió su amor por la guitarra, a los 8 años, Ramón se ganó una formidable paliza de un primo suyo, mayor en edad y contextura física, a quien de visita en la chacra de una tía en Santa Ana, Misiones, le arrebató sin permiso el instrumento.

Para esos días, en la escuela de Guarupé, su pueblo natal, el alumno Ayala se caracterizaba por adornar las pruebas de matemáticas con dibujos esmerados que si bien no servían para cerrar con dignidad el boletín, fueron la base de otra de sus vetas artísticas. "Es que ya tenía el virus del arte", apuntó

"A mí me pasó de todo"
, recordó quien al empezar a abrirse camino en la música fue integrante del trío Sánchez, Monges y Ayala, con los que tocaba en la calle Corrientes, y solista de Dalmacio Esquivel. Después empezaron las giras por el mundo y con el tiempo, muchas de sus canciones fueron interpretadas por Mercedes Sosa, Horacio Guarany y Joan Manuel Serrat.

Lista negra

Cuando montó una peña folklórica en Mar del Plata allá por los años de plomo se enteró que "formaba parte de una lista negra de los milicos y que era boleta" por lo que aprovechó una oferta de trabajo que lo llevó a Europa, primero, y a Tanzania, Kenia y Uganda, después, Fue en ese último país en que lo hicieron actuar en un show con un sombrero mexicano. "No tenían ni la menor idea de donde venía", relató entre sonoras carcajadas. Y mientras extrae de la guitarra decacorde delicados sonidos que matizan sus recuerdos, Ramón certifica que vive a pleno, con vigor suficiente para cargar con impiadosa humildad contra "aquellos que se creen que están de vuelta de todo cuando ni siquiera han partido".

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados