Pero hay más: el promedio final de las 43 materias que rindió cerró en 8, 7. El mejor promedio de toda la carrera, sí. ¿No será mucho? Parece serlo, en un país donde todavía se debate si a los jóvenes "ni ni" se los manda a disciplinarse al Servicio Militar o, en cambio, se los incentiva, contiene y ayuda para que terminen los estudios secundarios y se anoten en la facultad.
El incentivo que necesitó Daniel para anotarse en la UTN fue sus propias ganas y la confianza de que todo iba a mejorar: arrancó en 2003, en un país prendido fuego y con nulas opciones para un ingeniero.
Leta había salido de una escuela técnica de Lanús, con el título de Técnico Electrónico y no dudó en anotarse en una universidad nacional. "Siempre aposté a la universidad pública y gratuita", afirmó a DiarioPopular.com.ar y destacó que "para progresar, el país necesita autonomía tecnológica".
Para él no fue una meta tener un buen promedio ni, mucho menos, culminar sus estudios con un diploma de honor. "La verdad es que se fue dando de esa manera. De hecho, cuando me anoté en el curso de verano, también me anoté en la UBA, por si no entraba en la UTN", detalló.
Sin embargo, a mitad de carrera el planteo ya era otro: "Al ver que no tenía ninguna materia desaprobada y que la nota más baja era un 7, empecé a preparar los exámenes con más profundidad".
Estudiar y trabajar
Al igual que muchos de los jóvenes que estudian una carrera universitaria, paralelamente a los estudios, Daniel siempre trabajó. En principio ingresó en una pasantía en la eléctrica Edenor y en 2006 entró a la empresa de transformadores Faraday, donde aún trabaja. Desde su trabajo lo enviaron a capacitarse a distintas partes del mundo, como Alemania, México y Turquía.
El trabajo le impidió que terminara su carrera en "tiempo" (aunque no en forma) y por eso le llevó 10 años graduarse. Pero para Daniel no fue un sacrificio, todo lo contrario: "En este tipo de carreras es muy importante la experiencia y por eso era importante para mí, trabajar a la par del estudio", aseguró.
"Me voy de la universidad pública con ganas de devolverle todas las herramientas que me dio", manifiesta.
Este año, será sabático para Daniel en cuestiones académicas. Al menos como alumno, porque como docente se desempeña en la universidad. Pero para el año próximo ya tiene pensado cursar algún posgrado o especialización.
"Yo siempre voy a fomentar el estudio y les aconsejo a los jóvenes que se dediquen a lo que les guste, porque el progreso surge", afirma Leta. "Necesitamos que estudien para que el país progrese", culmina.