Hoy se celebra la festividad de San Martín de Tours, un santo misericordioso, que es patrono de la Ciudad de Buenos Aires y de la Arquidiócesis porteña. Nacido en Pannonia (Hungría) en el año 315, su padre era oficial de la caballería romana y así le pusieron el nombre Martín en homenaje al dios Marte, el dios soldado. A la edad de diez años se hizo catecúmeno (para ser cristiano) contra la voluntad de sus padres, que eran paganos y desde muy joven se enroló en el ejército romano de las Galias.
Un día de invierno se encontró en Amiens con un pobre que sufría frío y Martín cortó su capa militar y le dio la mitad. A la noche siguiente sueña y vio a Jesús vestido con la mitad de su capa, que decía "Martín, siendo aún catecúmeno, me cubrió con este vestido".
Movido por este sueño se hace bautizar y pide retirarse del ejército al afirmar: "Soy soldado de Cristo, no puedo hacer la guerra". Entonces comenzó a llevar una vida de asceta en Treves y más tarde en Poitiers donde, como discípulo de San Hilario, vive en penitencia y oración.