El documento, realizado por Desmond de Silva, Geoffrey Niza y David Cranex, tres reputados ex fiscales de crímenes de guerra, certifica las sistemáticas violaciones a los derechos humanos a partir de marzo de 2011.
The Guardian y la CNN accedieron a las escalofriantes imágenes que te mostramos en esta nota. La mayoría de las víctimas eran hombres jóvenes y pueden verse cadáveres demacrados, ensangrentados y con claros signos de tortura. Incluso algunos no tenían ojos, mientras que otros mostraban señales de estrangulamiento o electrocución.
Además, un desertor de las fuerzas sirias que huyó del país, confirmó las crueles prácticas y posiblemente fue el autor de las imágenes, ya que se desempeñaba como fotógrafo de la Policía Militar siria.
"La razón de fotografiar personas ejecutadas era doble. Por un lado, para realizar un certificado de defunción que se entregaría a las familias que quisieran ver el cuerpo, evitando así que las autoridades tuvieran que dar una explicación veraz de las muertes. Y por otro lado, para confirmar que las órdenes de ejecución se habían llevado a cabo", explicó.
Con total cinismo, a las familias se les decía que la causa de la muerte era o un "ataque al corazón" o "problemas respiratorios", agregó la fuente, que aparece bajo el nombre de "César".
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