U n joven de 20 años se encuentra internado en delicado estado de salud, con fractura de cráneo y hemorragias internas, tras recibir una feroz paliza a la salida de un boliche en la localidad bonaerense de Isidro Casanova, perpetrada por una patota conformada por seis sujetos, incluidos un menor de eda y un patovica de la discoteca.
El muchacho fue identificado como Sergio Gabriel Costanzo, quien concurrió el fin de semana a disfrutar de una noche de baile y música en el reconocido boliche Jesse James. Sin embargo, la noche de diversión se terminó convirtiendo en el peor de los infiernos cuando un grupo de seis personas lo atacó a la salida.
El hecho ocurrió entre las 8 y 9.45 de la mañana del domingo, cuando Costanzo decidió abandonar la disco y regresar a su casa.
El muchacho caminaba a la altura de la calle Pedro Seguí y Roma, y un grupo de al menos seis personas lo siguió y le dio una tremenda golpiza que le produjo múltiples fracturas en el cráneo, lesiones en el rostro y cuerpo.La secuencia del ataque fue grabada por la cámara de seguridad de una casa, lo que facilitó a la Fiscalía a pedir la detención de a seis personas, entre ellas un menor de edad y un patovica del boliche.De acuerdo a lo que pudo averiguarse, dos de los seis detenidos quedaron libres. El primero, porque los testigos de la brutal golpiza que recibió el joven no lo reconocieron; mientras que el menor quedó en libertad porque se trata de una persona inimputable y a disposición de sus padres.Los testigos que declararon ante la policía y la fiscalía acusan a un custodio de seguridad, conocido como patovica, de darle trompadas, patadas y golpearlo con un palo en la cabeza hasta dejarlo inconsciente, algo que fue posteriormente corroborado por el video.Mientras tanto, la familia espera el parte médico luego de los estudios de alta complejidad que le realizaron.Laura, hermana de la víctima, sostuvo que el joven sufrió todo tipo de hemorragias internas, pero la principal área afectada fue su cabeza. “Estamos esperando el segundo resultado de la tomografía que le hicieron, hasta el momento no nos ampliaron el panorama”, dijo.
Y agregó: ‘Le hicieron la primera tomografía: tiene unas manchas en la parte frontal del cerebro por los golpes que recibió. Tiene hundimiento de córnea y una mancha en los oídos. Mi hermano está ubicado en tiempo y espacio, nos reconoce a nosotros, pero está dormido. Él recuerda todo lo que pasó, por suerte no tuvo pérdida de memoria’.En diálogo con el canal de noticias TN, Laurar sostuvo que los médicos que lo atienden están tratando de que esté ‘lucido’ porque ‘se despierta y se vuelve a dormir’.
“Dice que está cansado. La primera vez que se despertó, su mente seguía ahí: nos decía ‘¡Basta, dejen de pegarme!’ y nosotros le decíamos que se quede tranquilo, que estaba con la familia en el hospital”, reveló.Por otra parte, remarcó que a su hermano lo ‘tomaron de sorpresa, lo golpearon y lo dejaron en terapia intensiva’ y que la familia está a la espera de las tomografías computadas para poder evaluar las secuelas que pueda llegar a tener. ‘Todavía no puede relatar lo que paso, es vago lo que dice. Todas las patadas y los golpes fueron a la cabeza’, detalló.“‘Solo una patada, la del menor de edad, fue en el estómago. Lo dejaron inconsciente. El que lo golpea con el palo en la mano es personal del boliche. Los testigos del lugar no quieren hablar porque temen a la represalia”, dijo la joven.
A pesar de que en el video tomado por una cámara de seguridad se pueden apreciar los últimos instantes del ataque, la fiscalía está convencida de que durante esas tres cuadras de corridas tiene que haber otro vecino que pueda llegar a tener otra secuencia y le pidieron material a la Municipalidad de La Matanza.