Al término de la reunión celebrada en Casa Rosada y que pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo jueves, los gobernadores que fueron parte del encuentro ponderaron el consenso hasta ahora alcanzado.
El de Salta, Juan Manuel Urtubey, destacó “la disposición del gobierno nacional frente a algunos planteos de las provincias productoras, particularmente en el caso del vino, el bioetanol y los impuestos internos en electrónica”.
En ese sentido, Urtubey consideró que “hay una recepción favorable del gobierno” y ponderó que se garantice que las provincias “no pierdan recursos por la modificación de este artículo”, en relación al artículo 104 de la Ley de Ganancias, sobre el que se basó el reclamo judicial de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal.
En tanto, el gobernador de Chaco, Domingo Peppo, valoró el compromiso del gobierno con las provincias, al garantizar que “no perderían” sus recursos, sino que “se compensarían las diferencias que se generan desde ahí”.
Por su parte, el titular del Ejecutivo cordobés, Juan Schiaretti, también estuvo satisfecho con que “los planteos de Córdoba fueron receptados por la Nación”, particularmente “que la restitución del Fondo del Conurbano no surge de los fondos de otras provincias”, según dijo a la prensa al finalizar el encuentro.
Gustavo Bordet, gobernador de Entre Ríos, calificó a la reunión como “un paso adelante” para llegar a una solución acorde a los intereses comunes de las provincias en relación al esquema de ingresos coparticipables y el presupuesto nacional, pero también en cuanto a garantizar la “gobernabilidad” de las provincias.
A su turno, la gobernadora de Tierra del Fuego, Rosana Bertone, que en el encuentro en el salón Eva Perón de la Casa Rosada planteó su preocupación por el alcance del impuesto a la tecnología, celebró que el Gobierno se haya comprometido a “revisar” el artículo del anteproyecto de reforma tributaria que elimina los impuestos internos para los productos electrónicos e influiría sobre la industria radicada en la isla.
También destacó la apertura de un “espacio de diálogo”, que incluye la posibilidad de presentar objeciones a los proyectos de reforma impositiva, laboral y previsional, hasta el próximo jueves en que los gobernadores volverán a reunirse con el Presidente.