La cosecha de CUATRO ACIERTOS comenzó el lunes por la noche, cuando en la quiniela de Montevideo, apareció el 30, sin tapujo. Garfio esbozó su risita socarrona y patética.
Los que me conocen desde hace tiempo, y siguen mi accionar hace varios años, deben recordar perfectamente que cuando aparece un hecho que tenga relación, con presidentes, asunciones, grandes discursos y demás, el 43 es protagonista. No fue excepción esta vez. No era menor el hecho. La cosecha de CUATRO ACIERTOS comenzó el lunes por la noche, cuando en la quiniela de Montevideo, apareció el 30, sin tapujo. Garfio esbozó su risita socarrona y patética.
¿Por qué? Bueno, es la trampa de siempre, que tiene significado muy claro. Primero explicaré el qué. Ejemplo: usted se levanta a la mañana y piensa, "hoy hace 30 años del retorno a la democracia"... desayuna, mira el diario, y de un lado un título que dice: "Hace 30 años, volvía la democracia" y en la página siguiente, mira el tablero de quinielas, y ve al 30 brillando en la cima. ¡¡¡Una bronca que ni le cuento!!! "Pero puede ser posible... ya salió y yo lo iba a jugar". Esto es algo que sucede a menudo. ¿Puede que aún alguien tenga duda que Garfio es muy inteligente?
En segundo término les explico el porqué. Simplemente, porque esas apariciones invitan a jugar. Si saliera cualquier número, la curiosidad y la tentación, serían muy bajas. No terminó la cosa en el 30. En la mañana de ayer, apareció el balcón, y luego el balcón, es decir apareció dos veces. Los que enviaron INGETV al 1515, se llenaron los bolsillos y hasta ese momento, aún quedaba espacio para meterle más guita. Esto se produjo cuando en la matutina apareció el 25, otro acierto pagador. El 25 es el número que representa a la Argentina. Ya sea cuando hay un partido de fútbol o alguna celebración importante, como en este caso. La cuestión que estuvieron de parabienes aquellos que ya dejaron de dudar, y mandaron la palabra INGETV al 1515, a la mañana temprano y luego de cada sorteo.