El gimnasta francés Samir Ait Said fue víctima de la primera lesión grave en esta edición de los Juegos Olímpicos, en la recepción de un salto durante la ronda de clasificación de Río 2016.
Tras doblarse y caer al suelo, Ait Said se quedó con las piernas en el aire, la izquierda completamente doblada hacia afuera con una fractura evidente.
El gimnasta se llevó las manos a la cabeza e inmediatamente fue atendido por los médicos, que lo inmovilizaron en una camilla y lo sacaron de la Arena Olímpica en medio de una gran ovación. Sus compañeros de equipo quedaron muy afectados, aunque los entrenadores evitaron que se acercaran a donde lo atendían.