Hoy, desde las 21.45, Tigre recibirá a Libertad de Paraguay, en el comienzo de la fase de grupos del máximo certamen continental. El choque corresponde a la zona 2, que también integran Palmeiras y Sporting Cristal.
Hoy, desde las 21.45, Tigre recibirá a Libertad de Paraguay, en el comienzo de la fase de grupos del máximo certamen continental. El choque corresponde a la zona 2, que también integran Palmeiras y Sporting Cristal.
La entrada se saboreó a pleno. Y ahora llega el plato principal. Mañana, desde las 21.45, Tigre debutará en la fase de grupos de la Copa Libertadores recibiendo a Libertad de Paraguay. Será un paso más en el momento histórico que está viviendo desde hace casi un año la entidad de Victoria.
Primero fue la Copa Sudamericana, en su debut en competencias continentales. Llegó a la final, en la que cayó con el San Pablo, en el recordado episodio de las agresiones al plantel en la revancha. Luego, ya este año, el repechaje para la Libertadores, con el venezolano Deportivo Anzoátegui. Y ahora, por fin, el punto de partida en la fase de grupos. El Matador integra la zona 2 junto a los paraguayos, Palmeiras y Sporting Cristal.
En el plano local, el análisis es ambiguo. Por un lado, la importancia de obtener un punto ante Boca, nada menos. Pero por el otro la sensación, compartida por el técnico Néstor Gorosito, de que se pudo haber sumado de a tres de haber tenido un poco más de determinación, la cual solamente apareció durante diez minutos en cada tiempo. No se pudo sacar provecho del complicado momento por el cual está pasando el rival. De hecho, Carlos Bianchi -amparado en la rotación por el hecho de estar jugando dos competencias-, excluyó del equipo a jugadores como Santiago Silva, Walter Erviti y Leandro Somoza.
Por el lado del Matador también hubo sorpresas, ya que Pipo Gorosito decidió hacer descansar -de cara al debut en la Copa Libertadores- a Diego Ferreira, Ezequiel Maggiolo y Norberto Paparatto.
Decíamos que, aunque sea en una breve porción de cada etapa-, Tigre tuvo el predominio. Como producto de ello quedaron algunas situaciones: un remate de Leguizamón que se fue increíblemente afuera, otro de Pérez García que obligó a Orión a esforzarse abajo para mandarla al córner y ese penal que Claudio Pérez le cometió a Maggiolo, ignorado por el juez Patricio Loustau. Eso fue sobre el final, cuando Tigre intentó ser mas ofensivo con la entrada de Maggiolo.
En el segundo tiempo fue creciendo el equipo, fundamentalmente a partir del progreso de Peñalba, que fue duramente castigado por Ribair Rodríguez, sin que existiera la sanción correspondiente. De todos modos, sirvió para mantener el invicto desde que comenzó la temporada, contando los partidos de la Copa Libertadores.