Tigre fue a Asunción y concretó la hazaña. Goleó a Libertad y se metió en octavos de final, en su primera participación en la Copa Libertadores. Ahora, el rival será Olimpia, otro paraguayo. El martes, la ida en Victoria.
Orgullo. Es la palabra que refleja exactamente lo que inspira este equipo de Tigre. La clasificación para los octavos de final de la Copa Libertadores parecía una utopía. La semana anterior, la victoria de Palmeiras ante Libertad de Paraguay había neutralizado los efectos de una diferencia de gol negativa. Pero había que ganar en Paraguay y Tigre lo hizo, saliendo a jugar de la única manera posible, buscando los tres puntos. Ya a los diez minutos se había puesto en ventaja y sobrellevó el momento más complicado del partido, cuando Libertad igualó a los pocos minutos. Pero logró una victoria brillante, con un Botta inspiradísimo y autor de dos goles. Además, hasta acarició la posibilidad de ganar el grupo, algo absolutamente imposible de poder haber sido pensado tras ese arranque lleno de dudas en el grupo y solamente no lo logró, por aquel gol sobre la hora de Velázquez, que dejó al Matador segundo en el grupo.

Pero, como "no hay mal que por bien no venga", con ese tanto Tigre evitó el siempre fatigoso viaje a México, ya que el rival hubiese sido el Tijuana. Tigre superó en el ordenamiento a Gremio y a San Pablo nada menos. El adversario en octavos podría haber sido también el temible Corinthians, actual campeón, pero el agónico empate de Huachipato de Chile, evitó esa posibilidad. Será nada menos que Olimpia de Paraguay el equipo más goleador en esta fase del torneo junto con Atlético Mineiro, con cuatro ganados, uno empatado y uno perdido. El martes en Victoria, tendrá lugar el partido de ida. Pero pase lo que pase, el Matador ya quedó en la historia, ubicándose dentro de los dieciséis mejores equipos del continente en su primera participación en el torneo.

Los futbolistas dejaron claramente expresada su satisfacción pero al mismo tiempo la prudencia que se necesita. El arquero Javier García ponderó que 'la copa te requiere mucha exigencia y además, en lo que va del año ya jugamos diecinueve partidos. Pero estamos felices, bien de la cabeza y esperemos seguir por este camino; Este plantel siempre quiere poner la cara'. A su vez Gabriel Peñalba señaló que 'se logró la clasificación apelando en los dos torneos a jugadores de recambio y eso fortalece al grupo. No es excusa, pero tenemos un desgaste importante y ahora, se vienen partidos que marcarán el futuro. Hay que tratar de jugar como se hizo en Paraguay'. Por su parte Matías Pérez García alertó que 'no hay que relajarse, quedan dos meses de competencia. Pero aquí hay un gran grupo y tenemos que terminar de la mejor manera'.