La delegación sanfernandina -que viajó ayer- está compuesta por los cinco integrantes del equipo, más un acompañante que actúa como guía y como técnico. El Municipio le entregó al equipo de torball juegos de camisetas y accesorios para que jueguen el torneo en Chubut con la indumentaria oficial.
"Estamos con muchísimo entusiasmo, es un día de mucha alegría. Nos entregaron las camisetas y la bandera. Es muy importante para nosotros competir y queremos agradecer porque desde que comenzamos con las clases se nos apoyó para que nos desarrollemos en todos los sentidos. Con este torneo empezamos el camino de la competencia, es nuestra primera experiencia y esperamos divertirnos. Representar a San Fernando, que es nuestra ciudad, es un orgullo", expresó Omar Griro, encargado de las clases de torball en el Polideportivo Nº 1 (Arnoldi y Pasteur) los miércoles de 14 a 17 y los sábados por la mañana.
Por su parte, Claudio Fernández, integrante del equipo, dijo: "Tenemos muchas expectativas, es una experiencia más que uno suma en la trayectoria del deporte. Somos un grupo muy unido, nos llevamos bien. Hay muy buenas calidades de personas, somos buenos compañeros, nos ayudamos entre todos, hay algunos que ven poco otros nada y nos tratamos de ayudar".
El torball es un deporte que se creó exclusivamente para personas ciegas o con deficiencias visuales. Juegan 3 jugadores por equipo en una cancha de 16 metros de largo y 7 de ancho. Se realiza con una pelota sonora que tiene que ser arrojada por debajo de tres cuerdas que se encuentran a los largo de la cancha. El objetivo del juego es meter la pelota dentro del arco del adversario, que mide lo mismo que el ancho del campo de juego y tiene 1,30 m. de alto. La pelota debe ser lanzada con las manos y los jugadores pueden desplazarse parados, arrodillados o agachados.