Precisamente al día siguiente de ese programa, en el Congreso diputados y senadores de la oposición hacían una presentación para apuntalar institucionalmente la campaña Argentina Debate, que varias organizaciones desarrollan en busca de que por fin los candidatos presidenciales debatan. La iniciativa cuenta con el apoyo de cinco bloques y más de 80 legisladores -incluso del oficialismo-, pero difícilmente este año se rompa la constante de candidatos reticentes.
Sonó irónico que Sergio Massa cerrara su participación en Showmatch pidiéndole a Tinelli que organizara en su programa ese debate.Es la lógica de los candidatos en nuestro país: los que van en punta no quieren debatir y el que marcha en desventaja sí. Termina admitiendo esa condición Massa con su pedido, pero está claro que lo que anticipaban las encuestas se ha corroborado en los hechos con la fuga de dirigentes que se está dando en el
Frente Renovador, que vio con desazón cómo la espuma del exitoso acto en Vélez se diluyó en apenas una semana.Precisamente en ese estadio se había visto a Darío Giustozzi con cara larga. Sabiendo de esa incomodidad, su entonces referente político lo nombró puntualmente en su discurso, deferencia que no tuvo con otros. Pero no alcanzó para retener a su ex mano derecha.
No por previsible dejó de ser una pérdida notoria: Giustozzi era nada menos que el jefe del bloque del Frente Renovador, cargo para el cual fue elegido ahora el sindicalista Alberto Roberti quien en los dos años que lleva como diputado es uno de los que más faltó a las sesiones. Tal vez Massa haya buscado con su designación bloquear su eventual salida, junto a su esposa, la diputada provincial Mónica López, quien mantiene su precandidatura a gobernadora.
La reunión en la que se designó a Roberti no fue en el Congreso, sino en la sede del gremio petrolero que él conduce, siguiendo la tendencia massista a desarrollar las actividades fuera del Parlamento. Pero también por una razón de fuerza mayor: tras anunciar su decisión de dejar el Frente Renovador, Giustozzi cambió las cerraduras de las oficinas del bloque, ubicadas en el segundo piso del edificio Anexo de Diputados. El ex intendente de Almirante Brown dijo que le daría las llaves nuevas a su sucesor, cuando fuera elegido, así que los sorprendidos empleados del bloque no pudieron entrar el lunes pasado.
La pérdida por goteo en el Frente Renovador se extendió a lo largo de toda la semana, pero la más llamativa fue sin dudas la de Juanjo Alvarez, ex jefe de campaña de Massa, próximo a aterrizar de vuelta en el oficialismo,
cosa que también anunciará Giustozzi cerca del 10 de junio. La situación es tan adversa para el tigrense que los chistes e ironías en torno al éxodo que sufre están a la orden del día. Durante la emisión del programa de Tinelli, cuando pasada la medianoche se aguardaba la presencia de Massa, en Twitter un usuario atribuía el retraso a que el imitador también se había ido del Frente Renovador. Más tarde,
cuando Malena Galmarini se esmeraba en mostrarse como una madre joven, contagiada de piojos por sus chicos, un diálogo ficticio hacía carrera en las redes sociales: allí Tinelli le preguntaba cómo hacía para sacarse los piojos y ella contestaba: 'Muy fácil, los afilio al Frente Renovador y en 3 o 4 semanas se van'...Más preocupados por sus territorios que por el humor ácido en Internet están los intendentes que son la columna vertebral del proyecto massista.
Según deslizaron a DIARIO POPULAR, algunos le propondrían esta semana a Sergio Massa una alternativa para sus aspiraciones: ser candidato a gobernador en una boleta 'corta', sin candidato presidencial. Pero en ese caso Francisco de Narváez -que ya ha sido sondeado desde el PRO por Emilio Monzó, según ha trascendido- 'se vería obligado' a recurrir al macrismo, donde algunos estiman que esa candidatura podría consolidar las aspiraciones presidenciales de
Mauricio Macri, quien de todos modos sigue siendo reticente a un acuerdo con De Narváez.Ante la consulta de este medio, cerca de Massa descartaron por enésima vez que el diputado 'vaya a bajarse', y alguien deslizó que tras la salida de Giustozzi ya estaría resuelto que Malena Galmarini sea vice de De Narváez.
En el oficialismo, en tanto, el 'baño de humildad' diezmó el listado de aspirantes bonaerenses, donde en los próximos días se esperan nuevos renunciamientos. La mayoría de los que registrados hasta ahora no fueron espontáneos, sino que medió un pedido expreso en la Rosada. Incluso uno que sorprendió, cuyo mandato fue impartido en Olivos.
Se espera que esta semana se definan dos precandidaturas, no más: Aníbal Fernández y Julián Domínguez.
Como dos son en definitiva las que ya se definieron para el premio mayor: Daniel Scioli y Florencio Randazzo. El primero, favorito en las encuestas; el segundo, cada vez más esperanzado en dar un batacazo a partir de las señales favorables que cree percibir de parte de la Presidenta. Tan es así que en los últimos días se dice que hubo llamados a varios gobernadores desde el despacho continuo al de Cristina para que manifiesten su apoyo al ministro del Interior y Transporte.
Tal vez no alcance para revertir la tendencia, pero el objetivo sería evitar que las PASO de agosto sean un paseo para el ex motonauta.