En primera fila, un grupo de niños lo miraba, pero el chiquito, osado, cuya filiación no trascendió, se presentó en el escenario y así el ex cardenal Jorge Bergoglio le acarició la cabeza, con una gran sonrisa, mientras leía su reflexión.
Después hubo un momento de retribución por parte de Francisco que le dejó besar su cruz, mientras enfrente los chicos se mostraban alegres con globos en la mano y con la espontaneidad que los caracteriza.
El video recorre las redes sociales y los medios de comunicación de todo el mundo y refleja la fase comprensiva, carismática y de ternura del papa argentino.
De la mano con los chicos
Más de 150.000 personas, procedentes de 75 países de los cinco continentes, se dieron cita el sábado para encontrarse con el Papa en la Plaza de San Pedro, al final de su peregrinación al sepulcro de San Pedro en el Año de la Fe.
El lema de la peregrinación era "Familia, vive la alegría de la fe", y el Santo Padre, que recorrió en automóvil la Vía de la Conciliación, abrazando a los niños que le presentaban. Francisco entró en la Plaza dando la mano a diez niños que llevaban globos de colores y, antes de pronunciar su discurso, escuchó las experiencias de diversas personas: familias que atraviesan por momentos difíciles, jóvenes que quieren casarse y no encuentran trabajo.