“Ustedes no son dueños de la doctrina, la doctrina es del Señor”, dijo Francisco, durante la ordenación de trece curas. Y remató su alocución: “Por favor, no hagan esto: misericordia, misericordia”.
El papa Francisco dijo ayer sentir "dolor" por los fieles que dejaron de confesarse debido a que fueron maltratados por el sacerdote y pidió "misericordia", durante la ordenación de 13 curas. "Siento dolor cuando encuentro gente que no va más a confesarse porque fue tratada mal, reprendida; sintieron que las puertas de la Iglesia se cerraban en la cara. Por favor, no hagan esto, misericordia, misericordia", enfatizó el papa.
Francisco afirmó en la misa de ordenación: "Ustedes no son dueños de la doctrina, la doctrina es del Señor, pero ustedes deben ser fieles a la doctrina del Señor". El ministerio sacerdotal no es "ostentación" de la "grandeza" personal, es "entrar en las llagas del Señor", explicó el pontífice a los nuevos sacerdotes. 'Misericordia, tanta, y se sienten el escrúpulo de ser demasiado perdonadores, piensen en ese santo sacerdote del cual les he hablado, el cual avanzaba en el tabernáculo y decía: 'Señor, perdóname no he perdonado demasiado, pero tú eres el que me ha dado el mal ejemplo'", añadió. El 25 de abril pasado Francisco había recibido a 11 de los 13 diáconos ordenados hoy en la residencia de Santa Marta para conocerlos. Las recomendaciones parecen haber salido del corazón del Papa, dado que las agregó al texto publicado en el misal como homilía para esta ocasión litúrgica
"Muchos también hoy, como en los tiempos de Jesús, se proponen como pastores de nuestra existencia, pero sólo el Resucitado es el verdadero Pastor, quien nos da la vida en abundancia", destacó. "Les pido importunar y molestar a todos nosotros pastores para que les demos la leche de la gracia, de la doctrina, de la guía", exhortó Jorge Bergoglio, al recitar el Regina Coeli desde la ventana de la Plaza San Pedro, pidió rezar por los jóvenes ordenados como sacerdotes, incluso por el "obispo de Roma", para quienes pidió un aplauso. Siete de ellos provienen del colegio diocesano misionero Redemptoris Mater, tres del Pontificio seminario romano mayor, uno del Almo collegio SCapranica.