Las medidas serán similares a las que se dispusieron durante la visita del presidente estadounidense Barack Obama en 2013. Israel ya reforzó la protección de ciertos lugares santos, blancos de vandalismo imputado a judíos extremistas.
En Belén, Cisjordania, habrán 3 mil efectivos, un tercio de los cuales pertenecen a la guardia presidencial, con tres círculos de seguridad sucesivos, el último de ellos compuesto por tiradores de élite en los tejados.
En una entrevista en la televisión palestina el jueves, el ministro de Turismo y de Antigüedades, Rula Maya, afirmó que el hecho de que el papa atraviese Belén en un automóvil descubierto mostraba que "Palestina era segura" y animó a los peregrinos cristianos a acudir.
Durante su corta peregrinación, Francisco quiere darse dos baños de multitud, en Amán, en Jordania, el sábado y en Belén el domingo, adonde llegará en helicóptero antes de salir hacia el aeropuerto israelí de Tel Aviv.
"Vamos a desplegar todos los esfuerzos, no solo para proteger al Papa sino también para que la visita le sea agradable y permitirle trasladar su mensaje al pueblo", aseguró esta semana Adnan Damiri, portavoz de los servicios de seguridad palestinos.
"Jesús es un hijo de puta", pintaron en una iglesia en Beersheba, en el sur de Israel, a tres días de la visita de Jorge Bergoglio. El mensaje fue escrito en hebreo y anotado en el muro de esta Iglesia.
Por otra parte, dos judíos israelíes fueron arrestados el viernes en Jerusalén por haber colgado afiches "condenando al cristianismo y al Papa", antes de ser liberados bajo condición de que se mantengan a más de 150 metros del Sumo Pontífice, informó Rosenfeld.
La Policía anunció además medidas de alejamiento contra 15 activistas de extrema derecha sospechosos de querer "provocar disturbios" durante la visita del Papa. Asimismo, la protección de algunos lugares santos cristianos ha sido reforzada.