El presidente Mauricio Macri anunció ayer que el gobierno decidió “preservar una parte importante de Campo de Mayo y transformarla en parque nacional”, en el discurso que pronunció en el Congreso Nacional para inaugurar el 136º período de sesiones ordinarias. “Quiero contarles que hemos decidido preservar una parte importante de Campo de Mayo y transformarlo en un parque nacional: Será uno de los parques nacionales urbanos más grandes del mundo”, subrayó el jefe Estado, y remarcó:
“Tenemos derecho a vivir cerca de un lugar verde, y por primera vez en muchos años estamos ampliando la superficie de los parques nacionales”.
Recordó la apertura del parque El Impenetrable, en Chaco y la creación de “los parques Iberá en Corrientes, Aconquija en Tucumán, y Mar Chiquita en Córdoba”, así como también se avanzó en la creación de “parques marinos”.
Campo de Mayo es una extensa área militar de 8.000 hectáreas con asiento a 30 kilómetros del centro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y cerca de los límites de los partidos de Tigre, San Martín, San Miguel, Tres de Febrero y Hurlingham, en la zona donde se cruzan las rutas 8 y la provincial 23 (ex ruta nacional 202), que bordean esa gran unidad militar.
Esa amplia área castrense fue creada por el entonces presidente Julio A. Roca, en 1901, con la finalidad de contar con un campo con amplitud necesaria para la práctica de instrucción militar con armas combinadas, así como para el ejercicio y desarrollo de aptitudes de jefes y oficiales.
En sus instalaciones funcionaban actualmente el Comando de Institutos Militares y tienen asiento las Escuelas de las armas de Caballería; de Infantería; de Comunicaciones; de Artillería; de Ingenieros, de Comunicaciones; de Inteligencia, de suboficiales “Sargento Cabral”; de Servicio de Apoyo de Combate “General Lemos”; y la prisión militar donde actualmente cumplen condena uniformados juzgados por violaciones a los derechos humanos.
A partir de 1975, se montó en ese complejo de unidades militares del Ejército uno de los centro clandestinos de detención ilegal más grandes del terrorismo de Estado, por donde pasaron 5.000 detenidos.
En Campo de Mayo se instaló una maternidad clandestina, se realizaron vuelos de la muerte y se planificó la represión ilegal sobre instalaciones fabriles como la empresa Ford. Eso hechos en la actualidad son objeto de un juicio de lesa humanidad que se sustancian en los Tribunales Federales de San Martín.
El entonces general Santiago Omar Riveros tuvo bajo su mando la dirección de las actividades represivas que se consumaron desde esas instalaciones y recibió varias condenas por los crímenes de terrorismo de Estado que se perpetraron en ese lugar. Además tiene su lugar un destacamento de Gendarmería Nacional que brinda seguridad a las unidades militares con asiento en esa extensa área.