Señor director:

'Nada se destruye, todo se transforma'. Eso lo dijo alguien que había observado detenidamente, lo que sucedía. Con seguridad, no era político. Pero, ahora ya jubilados, nosotros también contemplamos las cosas y sacamos conclusiones. Dado que no tenemos elementos para probar, lo que hemos razonado, sólo preguntamos. Lo hemos hecho por Internet, pero no obtenemos lo que queremos. La pregunta es: ¿a dónde va la energía y luz usada? De lugares tan remotos como la Patagonia o el lejano norte, máquinas generan electricidad. Enviada por cables, nos llega a casa, donde la usamos para iluminarnos, mover el lavarropas, escuchar la radio y ver TV. También llega a las fábricas, donde mueve a los robots, ilumina los galpones y hace funcionar las computadoras. Casi todo funciona con esa vital energía. ¿Qué haríamos sin luz? Entonces decimos, si nos gastamos lo que viene, ¿dónde va lo que hemos gastado?