Ver los cambios en la Naturaleza es el espectáculo más espléndido que se nos da y es gratis. En cada estación, en cada día, si viésemos la forma en que los colores y formas varían, no necesitaríamos de psicólogos ni consejeros ni televisión. Todo funciona en forma armónica, sin aspavientos ni sobresaltos. Desde que el hombre se fue alejando de la observación y contemplación de las cosas naturales fue perdiendo espontaneidad y autenticidad. Hoy, en pleno invierno, vemos canteros llenos de flores de variados coloridos. Y meditamos sobre el nombre que les han puesto, pensamientos. Una hermosa obra de arte de pétalos suaves y de colores fuertes, como desafiantes del frío. Pero están combinados entre el amarillo y el violeta oscuro, casi negro. Y no podemos dejar de asociarlos con las acciones de la gente. Dicen que algunos políticos tienen malos pensamientos y por lo tanto los asociamos al color negro. Y los pensamientos, las flores, son predominantemente de color oscuro. Muy de vez en cuando se combinan, con unos pétalos amarillos y decimos que son de envidia. ¿Podría ser una flor simbólica de la política?
Angela S. Harmon
DNI 12.435.842