Todavía hay personas y religiones que no aceptan la teoría de Darwin referente a la Evolución de las Especies. No importa; sigue siendo una buena teoría. Por otras vías se ha comprobado que todo va evolucionando lentamente. Así, tenemos que de la carreta nos hemos pasado a veloces y cómodos autos y colectivos. Por supuesto que las rutas siguen igual. ¿Será para mantener la tradición? Es que cuando el Estado mete las narices, todo se resfría. Y volvemos a pensar en los cuentos de la abuela/o. A un muñeco llamado Pinocho, al decir mentiras, le crecía la nariz. Este cuento se mezclaba con aquel otro de que diciendo falsedades, saldría una joroba. En nuestra mente infantil se nos hacia una tremenda ‘melange’ prácticamente de mentir, se pasaría a ser unos monstruos. Con una sonrisa en los labios, imaginamos a ciertos ex secretarios de Estado ¿cómo estarán hoy? Por ahora es solamente de adentro, ya que de afuera nada ha cambiado salvo el paso del tiempo. Debemos ir lentamente, cambiando las viejas y malas costumbres. O inventamos nuevos cuentos y suspendemos los anteriores o dejamos las cosas como están y que se crean cosas inverosímiles. Es que luego los que contamos cuentos quedamos ‘pegados y mentirosos’.
Jackeline Bustos
DNI 16.333.434