Muchas veces al no comprender nos formulamos preguntas. Una de ellas es ¿para qué crecer? Es referido al país. Según nos cuentan, todo va tan bien que temblamos. No hace mucho tiempo atrás también sucedió lo mismo. El final trajo la desgracia de la población. Pero no para toda. Los de siempre siguieron mejorando, los otros la sufrieron, como siempre. En aquellos tiempos nos contaban que era como el Imperio de los Mil Años, pero no llegó ni a un decenio. Hoy los índices de todo tipo, tamaño y color son de asombro del mundo. Lo mismo que antes. ¿Terminaremos de la misma forma? Dicen que quienes destrozaron al país, pretenden que lo arreglen en cuatro años. Pero el pueblo que fue el destrozado no dice nada, lo dicen los no investigados. Por eso decimos ¿para qué crecer? Los de siempre tienen más y mucho más y compran más y mucho más. Lo vemos de día porque de noche no tenemos luz. Decimos que el argentino está curtido de todo lo que viene de la política pero no dejamos de asombrarnos, ¿otra vez el mismo final? ¡Es de no creer!
José Pepe Simone
DNI 6.665.231