Es evidente que nada se debe cambiar, ni siquiera ponerlo a estudio. Lo que sucede es que no se debe terminar con la corrupción ni la inmoralidad. Siempre estamos copiando las cosas de los países del primer mundo, pero no lo importante. Pretendemos que sin trabajo ni esfuerzo la mentalidad de los ciudadanos cambie totalmente. Se desea que los habitantes de las ciudades clasifiquen los residuos domiciliarios, que no tiren papeles a la calle y que mejoren las costumbres. Lamentablemente, vemos que los políticos, sindicalistas y todos aquellos que tienen acceso a dineros, especialmente públicos, siempre se quedan con algo más de lo que les corresponde. Eso se llama corrupción y falta de moral. ¿Por qué no se implementa un formulario que se utiliza en Estados Unidos? Allí todos, pero todos los ciudadanos del país, hacen su declaración anual de ingresos y egresos. Ahí se ve claramente que nadie puede adquirir cosas por mayor monto de lo que ingresa. Y fantaseamos e imaginamos ¡Cuántos caerían por evasión fiscal! ¡Cuántos corruptos no podrían hacer de las suyas!
Sebastián P. Decarlo
DNI 6.342.221