Señor director:

Es difícil saber a qué se debe la gran diferencia entre las personas que habitan en el primer y cuarto mundo. No se sabe si será cuestión de genes, de educación, de razas o de personalidades. Es que nos asombra que un mismo hecho que se produce en el país, en los países del primer mundo se reacciona en forma opuesta. Cuando un servidor público comete un yerro, renuncia y se va. O sea que asume las consecuencias de su error, negligencia o desacierto. Sólo recordemos que el presidente de la potencia mundial, por haberle mentido a su pueblo, renunció.

En Europa también sucede lo mismo. Un primer ministro tenía dentro del staff a una secretaria que espiaba para los contrarios, también renunció. Aquí, nos mienten, nos roban, nos estafan hacen su vida escandalosa y todo está bien. Por milagro se descubre un ilícito de coima (IBM-Bco. Nación) y no pasa nada. Ahora se ‘descubre’ que hubo coimas y sobreprecios en obras públicas. El empleo público es usado para enriquecerse y no para servir al pueblo. La inmoralidad y la desfachatez de los políticos no tiene parangón. Vayamos cambiando a los falsos, hipócritas y mentirosos no votándolos.

Felipe J. Enrich

DNI 92.343.888

Aparecen en esta nota:

Contacto

Registro ISSN - Propiedad Intelectual: Nº: RL-2025-11499155-APN-DNDA#MJ - Domicilio Legal: Intendente Beguiristain 146 - Sarandí (1872) - Buenos Aires - Argentina Teléfono/Fax: (+5411) 4204-3161/9513 - [email protected]

Edición Nro. 15739

 

Dirección

Propietario: Man Press S.A. - Director: Francisco Nicolás Fascetto © 2017 Copyright Diario Popular - Todos los derechos reservados