Como personas mayores somos conscientes que, ‘las palabras una vez pronunciadas somos esclavos de las mismas’. La ley vigente de Ganancias y a seis meses de su implementación no contempla para muchos jubilados y pensionados la reducción anunciada, los descuentos para muchos sigue siendo igual o peor. La permanencia en el tiempo del impuesto a las ganancias o la nueva denominación “ingresos” como en los años pasados. Todos reconocen que es una causa injusta e ilegal el descuento de ganancias a los pasivos. La realidad, nos demuestra que lo único que se movió es el mínimo imponible y no las escalas. O de lo contrario, la nueva norma no ha llegado a todos los organismos o dependencias del Estado. La expectativa apuntaba a reducir los descuentos estimativamente a la tercera parte. Lo triste de esta recurrencia es que ante el último fallo judicial, el titular de la Anses, apeló el mismo, con el fin de que lo determine la Suprema Corte de Justicia o las Cámaras legislativas. Agregando que de llevar a cabo el fallo del juzgado implicaría una cantidad considerable de dinero que afectaría las arcas del organismo a su cargo. No obstante y teniendo en cuenta que esa cantidad es una mínima expresión que no podría afectar el presupuesto del país. Finalmente, se comprenderá que, cambiar la palabra ganancias por ingresos, no subsana el meollo del asunto.
Juan Pecoraro
DNI 7.621.591