Señor director:
¿Quién dice que lo que está haciendo Estados Unidos es espionaje? Sólo hagamos una detenida autopsia del caso. La religión cristiana, en su liturgia contempla la confesión. Era una manera de conocer las acciones de todos los feligreses. Si se podía, el cura confesor, separaba el diálogo de la confesión. Pero se sabía y no se divulgaba. Quedaba entre el cura, la Iglesia y el ciudadano. Con el correr de los tiempos, la Iglesia fue perdiendo adeptos y la confesión se fue perdiendo y distorsionando. Entonces se inventó el teléfono celular. Ese artefacto tan práctico, ha sido masivamente utilizado y mal usado. Las personas lo usan como un elemento confesor. Se le lleva en la mano todo el tiempo en lugar de la Biblia de antes. ¿Será que ya se conoce tanto que ha cansado? Entonces las confesiones se hacen, vía electrónica con alguien desconocido/conocido. Pero, el Estado no se ha quedado ajeno. Entonces ¿quién no usa teléfono celular será ateo o no creyente? Antes de acusar, debemos evaluar todos los factores. ¿La Presidenta del Brasil irá a la Iglesia a confesarse? Es lo mismo, pero diferente. Muy atento
Lizzy S. Darcy
Ciudad de Buenos Aire