¡Qué triste che canejo! Cuando voy a la Universidad local, a legalizar la copia del título, escucho una conversación de un ex alumno, ya recibido. “Vengo a legalizar el título, pero no poder concurrir en esa fecha. Es que estaré durante el próximo año, fuera del país.” “¿Y cuando regrese?” “Es que me radicaré en ese país” Y se piensa que luego de cursar muchos años debe emigrar. Las exportaciones de cosas, como ser animales y/o cereales, que se han producido dentro de fronteras, llevan impuestos a fin de compensar lo que aquí se creó. Este muchacho, luego de nacer, crecer y capacitarse, se va. ¿Seguirá siendo argentino? Solo por lazos afectivos se mantendrá en contacto con el país. Y así millones de jugadores, profesionales y mano de obra barata han dejado de ser ciudadanos del país. ¡Qué saben de lo que sucede dentro de fronteras! Es posible que hablen sobre presidentes y otros, que solamente han robado y saqueado al país. Pero le dieron al pueblo, lo que el pueblo quería; todo gratis. Y eso solo nos empobreció a todos. Aquellos que abandonan al país, y obtienen la ciudadanía de otro deberían dejar la primera.
Marcela A. Clark
DNI 10.369.583