Un ‘muchacho’ que nos legó frases con un contenido enorme fue Pitágoras. Además del teorema, que nos hizo sudar en el secundario, un día dijo: ‘Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida’. Es que, tal vez, para él ‘ajustar’ lo de adentro, tenía más importancia que lo de afuera. Pero el humano ha procedido a la inversa. Hay ‘carreras’, cuya base es idílica casi poética. Al concluir con los cursos, y recibir el diploma se hace una promesa tal cual como los congresales. Los médicos hacen el juramento hipocrático. Sabemos de ‘ojito’ que se comprometen a aliviar el sufrimiento de las personas sin pedir recompensa. Pero como todo, lo que toca el humano, lo tergiversa y lo mide en dinero. Así por ejemplo, no tienen reparo de pedir plus en las clínicas pero mandando a las secretarias a exigirlo a los pacientes. Cuando alguien u otro ser sufre no se piensa sino en terminar con ese dolor. Entonces ciertos médicos, se aprovechan de esa situación, y la doliente paga. ¿Tendrán en la facultad una materia llamada Respeto y Buenas Costumbres? Se duda.
Raquel S. Martínez
DNI 32.185.995