Los vecinos que vivimos cerca de la estación de Villa Luro estamos cansados de reclamar por el altavoz del lugar. 6.30 de la mañana comienza a sonar y no para hasta la noche, con un ding dong enloquecedor y los diferentes mensajes en un volumen excesivo que alcanza a nuestras casas. Las veces anteriores que realizamos el reclamo, se bajó por unos días y luego se volvió a subir el volumen. Entendemos que el altavoz en una estación es fundamental para mantener informados a los pasajeros. Pero el silencio es fundamental para nuestro descanso y salud. No se puede vivir con un ruido constante. Villa Luro es una zona residencial de casitas alrededor de la estación. Pedimos a los encargados de Trenes Argentinos una solución inmediata y efectiva ya que creemos que se puede lograr un nivel de volumen (o una reubicación de altavoces) que no nos afecte a quienes vivimos en el barrio y que mantenga informados a los usuarios del tren.
Laura Tenenbaum