Desde un tiempo atrás estamos viviendo irrealidades. Cuando consultamos un producto, su etiqueta y hasta su propaganda dice: ‘Con sabor a...’ Eso significa que estamos ingiriendo un producto con un agregado químico. Las bebidas, especialmente son a base de edulcorantes, saboreadores y conservantes. Todo obtenido en el laboratorio. Aquellas bebidas de naranja exprimida son simples recuerdos. Es que resulta más práctico, y tal vez más económico, utilizar sustitutos de los productos naturales. Entonces, poco a poco nos vamos intoxicando. El cuerpo humano y la Naturaleza han necesitado millones de años de evolución, a fin de ir perfeccionándose y obteniendo un equilibrio. Una especie chica, sirve de alimento para una más grande. Desde que el hombre inventó, elementos para matar y cazar en forma industrial, el equilibrio se rompió. Siempre el humano, fue contaminante. En el pasado, por medio de los pozos ciegos, hoy con los caños colectores, que descargan directamente a los ríos. Los desechos industriales que, sin tratarse, se arrojan a las aguas. Están rompiendo el equilibrio. En tierra, fumigan a fin de ganar más dinero, envenenándola. Y a eso le llamamos progreso, y no Crimen Lesa Humanidad. ¿Eso le dejaremos a los que nos sucedan? Felicitaciones.
Gladys Bernarda Rosales
DNI 10.198.095