Amigo es una palabra que implica, según el diccionario, “Afecto personal desinteresado y recíproco, por lo general que nace y arraiga con el trato”. Hoy, nosotros decimos que tenemos países que son nuestros amigos y nos damos por completo. Hacemos concesiones, abrimos nuestras fronteras comerciales, brindamos apoyo, renunciamos a desarrollar nuestra tecnología y cuidamos los intereses de nuestros amigos por arriba de nuestros compatriotas. Proveemos de profesionales y técnicos en forma gratuita y hasta reconocemos que nuestros ciudadanos sean también de ellos. Pero nuestros amigos, con quienes hemos tenido relaciones carnales, nos han fallado y también han fallado a otros muchos. En pocas palabras, no son de confianza. Estados Unidos -o mejor dicho- sus gobernantes, no son de confiar. Ellos han creado a Bin Laden; han apoyado a Irak en contra de Irán y hoy son sus mayores enemigos. Al pobre Vietnam lo fumigaron con defoliante naranja, mataron a cientos de ciudadanos y bombardearon sus ciudades matando a miles de civiles. Hoy, como si nada, vuelven a estar dándose los abrazos de siempre. ¿Y los miles de muertos? En Afganistán dejaron bombas y balas con productos radioactivos que se absorberán en 4.500 años. ¿Son nuestros amigos?
José Pepe Simone
DNI 6.665.231