¿Por qué se ha llegado a este punto límite? Hagamos un poco de historia. Hace algunos años cada pueblo tenía su usina láctea. Daba trabajo a una cierta cantidad de habitantes lugareños y si había conflicto, allí mismo se arreglaba. Nada de pedir auxilio a burócratas sentados en Buenos Aires o a las capitales provinciales. Pero de lugares ¿extraños? se trajeron ideas ¿raras? para los pueblerinos. Esas empresas que se contentaban con márgenes razonables fueron ¿contaminadas y/o compradas? Con lo que los equilibrios se rompieron. Y comenzó la fantasía ¿virtual? donde los precios se dispararon aduciendo mayores costos. Y se “tiró de la cuerda” que ahorcó a toda la población. Entonces, se bajó la calidad alimentaria, los precios se dispararon hacia arriba, lo que condicionó el consumo. Al pasar a ser los márgenes irrisorios y la venta a niveles ridículos, se tomaron medidas a nivel de las grandes ciudades, cierre. ¿Y los trabajadores? A llorar a los sindicatos y municipalidades y que todos paguen por los ¿errores o avivadas?, de alguien.
Lizzy S. Darcy
DNI 25.399.523