No se comprende bien las razones del porqué las cosas “viejas” son despreciadas por la gente. Desde hace un tiempo hay como un rechazo a dichos, actos y actitudes que eran vigentes unos años atrás.
Pero el tiempo “corre” más rápido que antes. La ciencia y la tecnología han traído grandes ventajas, pero también nos ha cambiado, casi radicalmente, la vida. Lo que antes era algo importante, como el respeto, ha caído en desuso. Se nota que hay una desesperación por la comunicación con otros seres.
Eso ha sido ¿una ventaja? ya que han “roto” el aislamiento y el abandono. Es que los teléfonos celulares se utilizan por millones conectando a las personas. Pero si analizamos los índices de esa maravilla, con seguridad no están los números de los abuelos.
Están los amigos/as, conocidos/as, vecinos/as y compañeros/as de trabajo, pero los “nonos”, en los geriátricos, no figuran. O sea que las cosas han variado, pero no tanto. Pero tiene gran uso entre los jóvenes que se comunican con otros para hacer citas o simplemente, para romper el aburrimiento. Entonces, lo que se inventó para dar seguridad o usar en las emergencias, se transformó en un pasatiempo.
Marcela A. Clark
DNI 10.369.523