Hagamos un simple ejercicio de razonamiento. Estamos avanzando a ojos vista. Las casas de artículos para el hogar venden miles de equipos. La construcción crece y motoriza a las demás industrias. Por supuesto que todo eso proviene del campo. La materia prima es el sudor del hombre que vive en la provincia. La ciudad solo le ayuda a empacar y por supuesto quedarse con la mejor y mayor tajada. Vemos cómo las ciudades se elevan, con edificios de varios pisos. Allí se hacinarán las personas, lo que antes lo hacían en forma horizontal. Son los nuevos conventillos. Pero allá cada uno. Todos esos cambios de vida, han significado mayor comodidad para los habitantes. Ya no asarse en verano, ni congelarse en invierno. Un simple giro de una llave y transformamos a la estación del año en la que nosotros deseamos. Pero eso no es ni gratis, ni por generación espontánea. Es necesario energía. Como nadie se preocupó, en la instalación de generadoras de electricidad o extracciones de combustibles, estamos como hace años atrás. ¿Cobrarán multas? ¿Eso arregla la generación? Quien tiene dinero lo pagará y el otro, será el que ahorrará y colaborará. Siempre el esfuerzo viene del de abajo. ¿Y la ley pareja para todos?
Pedro R Scott
DNI 92.641.388