Señor director:
Si fuera un chico le diría a mi mami: “¡Mami, me siento mal y voy a vomitar!”. Ahora, ya de grande, solamente digo: “¿Que habré comido que me cayó mal?”. Pero la realidad es que es lo que siento, cuando oigo, leo o veo por TV, ciertas actitudes de la Justicia argentina.
¿Qué es eso? Con el perdón al estiércol, casi que son similares, pero menor a éste. Ver que nadie hace nada y cobran miles y miles de pesos salidos de nuestros bolsillos, sólo sentimos vértigo y arcadas de vómito. Hemos sacrificado años juntando dinero, ¿ahorrando?, para que los falsos representantes del pueblo, sólo sean representantes de partidos políticos. Primero se refuerzan sus emolumentos y luego, si sobra algo, lo invierten en obras. Mientras tanto pretenden que los que quieran y tengan posibilidades trabajen hasta los 70 años.
Lo primero es tener trabajo y que los patrones quieran continuar pagando a un ¿anciano? Si tienen un joven de 20 años, con nuevos conocimientos, sólo a un pariente lo mantendrán en el cargo. Cuando se jubilen cobrarán miserias, ya que las inversiones se las han gastado violando la Ley 26.222. Dice: “El gobierno no podrá canjear por bonos, los dineros particulares” aproximadamente. ¿No son privados nuestros ahorros?
Susana F. de Fernández
DNI 10.936.523