El 7 de agosto es el día omnipotente de San Cayetano, protector de toda la clase media (devenida a un cuarto) y de los pobres, o sea de la clase trabajadora que gracias a ella este país subsiste, pese a todos los políticos (‘que supimos conseguir’). Pero también leí en mi Diario Popular que era el día de Santa Nadia y ahí surgió mi capacidad inventiva, rememorando a Juan Verdaguer, que después de cada cuento o chiste daba unos segundos para pensar, les cuento, debería existir el santo nadie, así podría alguien tomarlo como nombre y podía ser que se dedicara a la política, entonces leeríamos en todos las propagandas de políticas (Vote a Nadie, ¡Nadie cumple!) y aquí va los segundos para que piensen al estilo del gran Verdaguer. Esto que pareciese una nota graciosa está escrito con mucha bronca. ¿Saben por qué? Con mi vejentud, no estoy obligado de votar, pero, por considerar que es un deber ciudadano hacerlo, es la primera vez, que no sé a quien votar, de hoy en adelante pensaré hasta llegar hasta la urna cuales son los menos malos, que tarea horrible que me espera. Por lo menos, así, lo veo yo.
Norberto Nicolini
DNI 4.319.328