Frente a "la creciente necesidad de matrícula pública en esta zona de la Ciudad", el programa comprende la construcción de nuevos establecimientos educativos sin considerar el uso de aulas modulares.

Dentro de la propuesta educativa y buscando alternativas que faciliten la apertura de nuevos edificios que den lugar a la creciente demanda en lo que tiene que ver con las vacantes en las escuelas, la Legislatura Porteña tratará un proyecto más que interesante. Es que la propuesta tiene que ver con la creación de un Polo Educativo entre los límites de los barrios de Flores y Nueva Pompeya correspondiente al Distrito Escolar 19.

Para que este proyecto pueda ver la luz, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires deberá ceder un terreno, ubicado en la calle Riestra 2350, al ámbito del Ministerio de Educación y entonces ahí se podrá construir una escuela primaria, una escuela inicial y una escuela de educación media.

Según los últimos datos revelados en lo que respecta a ese Distrito Escolar, hay algo más de 300 chicos que no consiguen vacantes en el nivel primario, mientras que para los más de 1300 egresados de 7mo Grado apenas hay tres escuelas medias. Según consta en el proyecto que ya fue presentado en la Legislatura Porteña, el objetivo es “crear el Plan de Desarrollo de la Infraestructura Escolar en las Comunas de la zona Sur de la Ciudad de Buenos Aires, con el propósito de atender, con nuevos establecimientos y las plantas docentes respectivas, escolares, la creciente necesidad de matrícula pública en esta zona de la Ciudad. El programa comprenderá la construcción de 25 escuelas: 13 de nivel primario, 7 de nivel inicial, y 5 de nivel medio en los distritos 5, 13, 19, 20 y 21, todos correspondientes a la zona Sur de la Ciudad”.

La novedad de este proyecto además, tiene que ver con la descripción de los materiales que se deberán implementar para la construcción de las escuelas. En algún momento se pensó en poder armar las aulas modulares, pero en el contenido del proyecto, más precisamente en su artículo 8, queda expresamente detallado: “Determínase que los edificios escolares a construir serán de unidades de no más de una sección por turno, y que la tecnología a emplear para sus estructuras y paredes exteriores será de materiales f/60, mampostería y/o de hormigón, desechándose el uso de tecnología modular, de materiales perecederos y/o inflamables, atento a las normativas de seguridad vigentes”.

La decisión se tomó para la zona Sur de la Ciudad después de un relevamiento que hizo la Asociación docente ADEMYS que arrojó como resultado que en la zona sur hacen falta por lo menos veinticinco escuelas para cubrir las necesidades de la población de dicha zona y garantizar el derecho a la educación de todos los niñas y niños. Entre los múltiples beneficios que se destacan a la hora de mencionar la creación del Polo Educativo, está el de la suspensión del traslado de los chicos.