Café La Quintana. Caseros y La Rioja, justo frente al parque. Allí está él, como casi siempre: en el barrio. Rodolfo Lemos, cantor de tangos vecino de Parque Patricios, contó su vida en la música y en el barrio.
“Nací en Parque Patricios y tuve la suerte de tener hermanos mayores, soy el más chico de la familia y eso fue un gran apoyo. Por casa aparecía para charlar, un hermano de Guillermo Barbieri, el guitarrista de Gardel. Yo tendría ocho años y él más de veinte, y como entonces era tango todo el día por la radio, con otros pibes aprendíamos las letras y cantábamos. Un día, Barbieri se apareció con la guitarra y comencé a cantar con acompañamiento, fue el puntapié inicial”, empezó relatando Lemos.
Y siguió: “En el Café Marzotto estaba la Típica Domínguez. A las 4 de la tarde ya estaba lleno. Yo con la avidez y la caradurez de la juventud me acerqué hasta ese lugar y le pregunté al maestro Domínguez si podía cantar con él. Y accedió. Me hizo cantar en un palco hermoso. Eso fue en el cuarenta y pico, y yo tenía 14 años. Luego sí empecé a cantar con orquestas como Los Príncipes del Tango. Después debuté como profesional gracias a Antonito Maida, que me dio el lugar con un conjunto multiestelar en 1958, en Radio del Pueblo. Estaban Aníbal Troilo, Roberto Grela, Roberto Ayala, Roberto Goyeneche... Y ahí ya comienzo yo mi carrera grabando El show de los abuelos con Héctor Coire, uno de los grandes locutores de los 60. Y llegué a grabar en Canal 13 en Los Sábados Circulares de Pipo Mancera. Estuve con el sexteto de Leo Lipesker también y actué en las radios El Mundo, Splendid, Belgrano, donde actué como solista cuando Leopoldo Federico era el director de la orquesta estable de la radio”.
Los recuerdos se sucedieron y el cantor no se detuvo. “Me acuerdo de actuar en el Club Atlético Huracán con el Torito Sassone. Y como solista sigo yendo en cada reunión que hacen. Todos los años los muchachos del barrio hacen una gran comida y ¿a quién llaman? A Rodolfo Lemos, a mí. Otro club tradicional es el Club Patricios, que está en la calle Alberti. En diciembre despedimos allí el año con un elenco multiestelar. Estuvieron Gloria y Eduardo Arquimbau, bailando; Los Herederos del compás, la orquesta de Pablito Ramos; y cantamos con Abel Córdoba, Roberto Ayala, Néstor Rolan, Alberto Bianco; colaboró Jorge Bocacci; el Dúo Acuarela. Fue un espectáculo maravilloso, con el club repleto. Y el presidente Eduardo de Vito me dijo que quiere hacer del club un lugar para el tango. Y lo espero porque el tango está siempre aferrado a mi corazón y a mi espíritu”, expresó.