La Comuna 4 es parte de los CPI donde a niños/niñas de 45 días a 4 años en situación de vulnerabilidad se les brinda ayuda en educación, asistencia alimentaria y nutricional.

Los niños son el futuro del país, de la ciudad en la que vivimos. Dentro de ese concepto es que desde el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se lleva adelante distintos planes que permiten contener, desarrollar y formar a los más chicos en un momento y en un contexto social que muchas veces es desfavorable. Los Centros de Primera Infancia (CPI) son una de las herramientas con las que cuentan los vecinos de la Comuna 4 y que tienen como misión garantizar el crecimiento y desarrollo saludable de los niños y niñas de 45 días a 4 años de edad en situación de vulnerabilidad social.

Hoy la Ciudad de Buenos Aires cuenta con 72 CPI y en total brindan contención, educación, asistencia alimentaria y nutricional, seguimiento y cuidado de la salud y estimulación temprana a 10.213 niños. En Pompeya luce con orgullo el número 64 dentro de la lista y que es uno de los últimos en ser puesto en funcionamiento.

El CPI Pilarcito, ubicado en la calle Río Cuarto 4584, tiene hoy alrededor de 80 chicos que todos los días reciben desayuno, almuerzo y merienda. En el lugar las madres pueden dejar tranquilas a sus chicos ya que el CPI cuenta con un equipo de trabajo interdisciplinario con personal directivo; otro equipo técnico integrado por psicomotricista, trabajadora social y psicopedagoga; parejas pedagógicas (maestras y auxiliares) en cada sala, personal administrativo y personal de cocina y limpieza.

En cada uno de los lugares habilitados los chicos pueden tener además de la alimentación distintas actividades de prevención y promoción en materia de salud, a través de talleres y capacitaciones con niños/as y sus familias. Estas actividades también se brindan a las embarazadas. También hay estimulación temprana y educación a través de juegos, ejercicios físicos y actividades realizadas lúdicamente, buscando de esta forma favorecer el desarrollo de las capacidades y habilidades psicofísicas, cognitivas, comunicativas y sociales de los niños/as.

La familia no queda afuera de los CPI y si bien son los chicos los que se quedan, ellos intervienen en distintos talleres que ayudan a fortalecer el vínculo entre los chicos y sus padres. “La idea es acercarles a las familias información y la contención necesaria para facilitar la crianza y desarrollo de sus hijos, fortaleciendo la vinculación entre ambos. Los talleres participativos abarcan diversas temáticas: salud durante el embarazo, salud sexual y reproductiva, paternidad responsable, importancia de la lactancia materna, nutrición, estimulación temprana, detección, tratamiento e integración social de los chicos, prevención de accidentes domésticos y pautas eficaces de crianza”, cuentan desde el organismo que los nuclea.