Un policía que se escapó, en momentos en que fue condenado a prisión perpetua, al ser hallado culpable de haber ejecutado a balazos al adolescente John Camafreitas, en un episodio de gatillo fácil registrado en enero de 2012 en el barrio porteño de Boedo, se entregó y quedó detenido.

Se trata del ex agente de la Policía Federal Argentina, Martín Naredo, condenado a prisión perpetua el 4 de septiembre de 2014 por el crimen del chico, de entonces 18 años, permaneció prófugo durante más de tres años, en los que se desconocía su paradero, pese a tener pedido de captura nacional e internacional. Según se indicó, el homicida se presentó en las oficinas del Ministerio de Seguridad de la Nación, portando una carta y quedó detenido. De esta manera, salió del listado de los diez prófugos más buscados del país y por el que se ofrecía una recompensa de 500 mil pesos para quien aportara información que permitiera dar con su paradero. Naredo fue condenado a prisión perpetua por el Tribunal Oral Criminal Nro. 23, que lo consideró culpable de homicidio agravado por haber sido cometido en ejercicio de su función como personal policial, por el hecho ocurrido el 21 de enero de 2012, cuando junto a un compañero de la comisaría 8 de la Policía Federal, se dirigió hacia la Plaza Boedo alertado por supuestos incidentes. Allí observaron a dos adolescentes en la intersección de Sánchez de Loria e Independencia, quienes al detectar la presencia policial comenzaron a correr y entonces iniciaron una persecución.

En ese contexto, detuvieron a un adolescente y Naredo corrió a John Camafreitas, de 18 años, a quien ejecutó a balazos y si bien el chico logró sobrevivir, falleció cuatro días después en el Hospital Ramos Mejía.

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