Apenas un momento después de que fuera derribada en San Antonio de Areco una avioneta con 455 kilos de marihuana, que eran transportados desde Paraguay, el piloto de la aeronave huyó de la escena a bordo de un remis.
A raíz del hecho, un remisero del pueblo reveló a los pesquisas que había llevado al hombre unos 30 kilómetros hasta la vecina ciudad de Luján y que le había parecido que había “gato encerrado” en el viaje.
Al momento de subir al auto, el piloto le había aclarado al conductor del vehículo de menor porte que la avioneta sufrió un “desperfecto mecánico” y que por esa razón tuvo que tomar otro transporte para trasladarse hacia la ciudad lindera.
Sin embargo, al remisero le llamó la atención que después de realizar el viaje, el conductor de la aeronave le había pagado “cuatrocientos dólares” por el servicio.
Si bien las fuerzas de seguridad lograron detener a seis de sus cómplices -cinco paraguayos y un argentino-, hasta el momento, el piloto permanece prófugo.
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