Un nuevo robo en la modalidad "entradera" ocurrido este fin de semana en el barrio de Caballito tuve en realidad una novedosa variante, teniendo en cuenta que los delincuentes se aprovecharon de la buena fe de la víctima. Eso sí, todo quedó registrado gracias a las cámaras de seguridad.
El hecho ocurrió en la madrugada de este domingo cuando una pareja, mudada allí recientemente, que entraba al edificio ubicado en la calle Rosario 108 permitió que una mujer que llegaba al lugar con un llavero en la mano ingresara con ellos como si fuera una vecina a la que todavía no conocían. Esta mujer a su vez mantuvo la puerta abierta para que un sujeto que llegaba por detrás de ella con una caja de pizza y una botella de gaseosa también pudiera entrar al ascensor.
Dentro del elevador, los delincuentes se manifestaron violentamente y amenazaron a la pareja para que entrearan sus pertenencias.
Más adelante, la delincuente bajó y le abrió la puerta a un segundo cómplice que se unió a ellos en la faena que duró desde las 2.18 hasta las 3.20, cuando se pudo ver a los ladrones bajar del ascensor con valijas en las que se llevaban todos los objetos robados.
Poco importaron los carteles que advierten sobre la presencia de cámaras en el palier del edificio: al salir, todos los culpables del crimen se cubrieron el rostro para no ser identificados, uno de ellos inclusive utilizó la caja de pizza para hacerlo, sin percatarse de que estaban siendo filmados por otro dispositivo ubicado en una esquina poco visible.
Según testimonios brindados a Crónica TV por un vecino, "a los chicos les pegaron mucho, les dieron culatazos, le robaron todo lo que pudieron. La cámara también muestra cuando uno de los ladrones sale con el chico ´a hacer bancos´", contó en referencia a una recorrida por los cajeros automáticos de los bancos ubicados a la vuelta del edificio, sobre la avenida Rivadavia.