El acuartelamiento de la Policía cordobesa, que derivó en una ola de saqueos y robos en la provincia, hizo recrudecer el enfrentamiento político entre el gobernador José Manuel De la Sota y la Casa Rosada, que cruzaron duras acusaciones por el envío de gendarmes.

El acuartelamiento de la Policía cordobesa, que derivó en una ola de saqueos y robos en la provincia, hizo recrudecer el enfrentamiento político entre el gobernador José Manuel De la Sota y la Casa Rosada, que cruzaron duras acusaciones por el envío de gendarmes.

 La pelea entre ambas administraciones viene de lejos, pero ingresó ahora en otro espiral de cruces, luego de que la Nación criticara a De la Sota por no estar en Córdoba cuando se iniciaron las medidas de fuerza, mientras que el gobernador acusó a la Casa Rosada de retrasar el envió de ayuda para aislarlo y desestabilizar a la provincia.

 Este miércoles por la madrugada, apenas regresó a su provincia procedente de Panamá, De la Sota advirtió que no había recibido respuestas del Gobierno de la presidenta Cristina Kirchner a su pedido de envío de Gendarmes a Córdoba para frenar los saqueos, que para entonces se extendían a varias ciudades.

 "Hay una larga lista de llamados, se le comunicó al jefe de Gabinete (Jorge Capitanich), al secretario de Seguridad (Sergio Berni), se habló con distintos funcionarios y ninguno respondió", denunció el gobernador en declaraciones televisivas.

Además, envió un mensaje por Twitter a la presidenta Kirchner para insistir con el reclamo: "Reiteramos pedido urgente envío Gendarmería a Córdoba. Saqueos en la ciudad justifican urgente respuesta", escribió el gobernador en la red social.

Horas después, Capitanich salió al cruce, al asegurar que no había recibido ningún llamado de De la Sota en procura de ayuda, tal cual indicó el mandatario provincial, y se pronunció en contra de enviar a los gendarmes al atribuir al gobernador la responsabilidad de solucionar la situación de violencia registrada en la calles de Córdoba.

"De acuerdo con la Constitución Nacional, existe el sistema republicano, representativo y federal, por lo que las provincias mantienen su autonomía y esta situación, originada en un conflicto salarial, compete excluyentemente a la provincia de Córdoba", se despegó el funcionario nacional en su habitual contacto matutino con la prensa.

Para entonces, De la Sota ya había hecho pública una carta dirigida a Capitanich en el que pedía el "auxilio de la Gendarmería Nacional para resguardar el orden público afectado en la ciudad de Córdoba" y adelantado que enviaría una copia por correo electrónico a la Presidenta.

"En mi carácter de gobernador de Córdoba me dirijo a usted con motivo de los gravísimos hechos acaecidos en la ciudad de Córdoba e interior provincial, que son de conocimiento público y notorio, a fin de reiterarle y ratificar todos y cada uno de los intentos frustrados efectuados por parte de mi Gobierno, tendientes a imponer al Gobierno Nacional de la situación que padece la población de la provincia", indicó la nota.

 Y agregó: "Desde la tarde de ayer (funcionarios provinciales) intentaron infructuosamente contactar a distintas autoridades nacionales competentes, Usted incluido, sin lograr que ninguno atendiera esos requerimientos".

Poco después, en su conferencia de prensa, De la Sota respondió al Gobierno por la ausencia en la provincia: "Es como si los cordobeses tuviéramos que quemar nuestro DNI porque pareciera ser que algunos no nos consideran parte de la República Argentina", dijo, al tiempo que agradeció el apoyo de referentes de la oposición nacional.

En medio de los cruces y poco antes del anuncio del acuerdo con la policía provincia, Berni aceptó enviar 2 mil efectivos de la Gendarmería, pero también apuntó duro contra De la Sota al señalar que su accionar fue "un papelón".

"Es algo a lo que ya nos tiene acostumbrados porque esto ya ha pasado cuando ocurrieron los incendios en la provincia. Esperó que se le prenda fuego toda la provincia para pedir ayuda", advirtió Berni.

Según señaló el secretario de Seguridad, un "pedido de auxilio" de la administración cordobesa ingresó por fax a la Casa Rosada a las 8:00 de la mañana de este miércoles, y fue remitido al Ministerio de Seguridad, que entinces determinó el envío de "2 mil efectivos", procedimiento que finalmente se suspendió en simultáneo a la resolución del conflicto.

 A su vez, Berni calificó de "una payasada" que De la Sota haya realizado el pedido de ayuda al Gobierno de Cristina Kirchner "por medio de un mensaje en Twitter a las 4.30 de la madrugada". "Esto comenzó ayer (el martes) a la mañana, así que hubo doce horas de retraso en advertir la situación. Seguramente (De la Sota) estaba tomando sol en una playa de Panamá y nadie le avisó que se le estaba incendiando la provincia", disparó Berni. Otro funcionario nacional que también salió a criticar al mandatario provincial fue el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, quien dijo que De la Sota tuvo una actitud "mezquina e irresponsable", ya que "intentó poner la responsabilidad en el Gobierno nacional respecto de un conflicto que quedó claro que era de estricto carácter provincial".

"Especuló política y mediáticamente de manera lamentable. Intentó victimizarse en vez de hacerse cargo de este conflicto, que se hubiera resuelto el martes mismo y sin mayores consecuencias si él hubiera estado en el país en lugar de haber estado en Panamá", advirtió.

 Por último, y tras anunciar la resolución del conflicto, el gobernador volvió a utilizar Twitter para dirigirse a la Presidenta en tono irónico: "Agradecemos el anuncio de enviar 2.000 gendarmes. Hacían falta anoche. Hoy el conflicto está resuelto", manifestó.

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