En una intensa jornada en el Senado en la que no faltaron chicanas y cruces, Jorge Capitanich presentó su primer informe de gestión y ratificó que el Gobierno enviará al Congreso el proyecto de reforma del Código Penal, aunque no estableció plazos, al tiempo en que pidió que las protestas de los gremios docentes "no sean a costa de los alumnos".
Capitanich estableció una nueva metodología: a diferencia de sus antecesores, se ubicó de frente al hemiciclo y, en lugar de escuchar todas las peguntas y luego responder, optó por un mecanismo de pregunta-respuesta.
"Es bueno que discutamos entre políticos, no queremos que nos manden a decir los grupos económicos, a través de los periodistas, lo que hay que hacer", sostuvo al explicar el cambio de metodología que solicitó.
"Tienen que ver con reformas como la del Código Civil y Comercial y lo que significará el tratamiento del Código Contencioso Administrativo, la Ley orgánica del Sistema Penitenciario Federal y el anteproyecto en análisis del Poder Ejecutivo para el Código Penal", agregó.
De esta manera, ratificó que el Gobierno enviará la reforma del Código Penal, a pesar de la polémica que generó en la oposición el contenido del anteproyecto elevado al Ejecutivo por una comisión especial, encabezada por el juez de la Corte Eugenio Zaffaroni e integrada por representantes de las principales fuerzas no oficialistas.
En esta línea, reclamó que "cualquier reclamo o protesta" de los gremios docentes "no sea a costa de los alumnos", aunque afirmó que esto "no quiere decir que nadie abandone sus banderas ni sus reclamos".
La modalidad pregunta-respuesta elegida por el jefe de Gabinete se prestó para cruces y chicanas, como ocurrió con la senadora radical Laura Montero, quien cuestionó las perspectivas económicas planteadas por el jefe de ministros.
"Usted tuvo una etapa dentro del oficialismo, de 2007 a 2009, después del voto no positivo pasó a la oposición", chicaneó Capitanich cuando comenzó a responderle y, luego de que Montero intentara interrumpirlo en reiteradas ocasiones, remató: "Usted es la perfecta representante del neoliberalismo que ha destruido la Argentina".
También hubo chicanas con el senador radical Ernesto Sanz, quien preguntó si "la devaluación fue por decisión política o por presiones" y Capitanich respondió que hubo "una operación de Shell a través del HSBC".
"¿Fue una decisión política, sí o no?", repreguntó Sanz pero el jefe de Gabinete no respondió, por lo que el senador concluyó: "Con todo ese titubeo me doy por satisfecho. Devaluaron. Listo".
Ante otra pregunta del radicalismo sobre si la Argentina es un país de consumo o de producción de drogas, Capitanich ratificó que "en el país no se produce desde el punto de vista industrial ni marihuana ni cocaína".
Además, subrayó que en materia de lucha contra el narcotráfico, el Gobierno hizo "un incremento de equipamiento, vehículos, tecnología, radares y se ha incrementado el nivel de incautación" de estupefacientes.
"Nadie puede reprochar a este Gobierno el esfuerzo que se hizo en radarización e incorporación de recursos humanos", completó.