El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, negó que el Gobierno estuviera involucrado en la difusión de los audios atribuidos a Karina Milei.
La difusión de nuevos audios atribuidos a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, generó un fuerte revuelo político y volvió a instalar sospechas sobre posibles operaciones de inteligencia. En medio de la polémica, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, descartó de plano que el oficialismo esté detrás de la filtración y denunció que se trata de una “maniobra política organizada”.
“Si usted me pregunta si descarto que gente del Gobierno esté dentro de esto, sí, lo descarto”, afirmó Francos en declaraciones a CNN Radio, donde también apuntó contra sectores de la oposición por haber articulado la difusión. Según detalló, en menos de 24 horas se dieron tres hechos casi simultáneos: la divulgación de audios por streaming, la mención del diputado Leandro Santoro en la Cámara Baja y la presentación de una denuncia judicial por parte del abogado José Manuel Ubeira. “Eso demuestra que hay una operación armada”, concluyó.
Los audios, transmitidos por el canal de streaming Carnaval, muestran a Karina Milei en conversaciones privadas, donde menciona la necesidad de “estar unidos” y describe extensas jornadas laborales. Aunque no se refieren directamente al escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), desde donde partieron las primeras denuncias por presuntos sobornos, los periodistas que publicaron el material sugirieron que se trata de “la puntita” de una serie de filtraciones que continuarán en los próximos días.
El vocero presidencial, Manuel Adorni, calificó el episodio como “un escándalo sin precedentes”, mientras que Francos intentó bajarle el tono a las versiones que hablan de una interna dentro del propio oficialismo. En ese marco, desestimó las acusaciones de la diputada Marcela Pagano, quien lo había señalado como posible responsable de maniobras políticas: “Son palabras sin pies ni cabeza”, respondió.
Consultado sobre la posibilidad de que las grabaciones se hayan originado dentro de la Casa Rosada, el jefe de Gabinete admitió que sería un hecho “grave” y “sin precedente”, tanto si el responsable resultara ser un funcionario como un visitante. Aseguró además que la investigación quedará en manos de la justicia y de los organismos de inteligencia, y reclamó que los hechos se aclaren con rapidez.
La polémica estalló tras la primera tanda de audios, atribuidos a Diego Spagnuolo, exdirector de la ANDIS, quien denunció una supuesta red de sobornos dentro del Gobierno. Ahora, las grabaciones que comprometen a la hermana del presidente Javier Milei suman un nuevo capítulo a una saga que amenaza con escalar en el plano político y judicial.
Para Francos, en cambio, la clave no está en los dichos filtrados, sino en el modo en que se dieron a conocer. “Lo que está claro es que se intentó montar un escenario político en contra del Gobierno”, remarcó.